El hombre aseguró que no alertó antes a las autoridades porque en la zona no había señal de comunicación. Su testimonio desmoronó la hipótesis del paro cardíaco y sumió a la localidad en una mezcla de sorpresa e incertidumbre.
Ante la confesión, el Ministerio Público Fiscal de Sarmiento intervino de inmediato y ordenó la detención del acusado, quien fue trasladado a la comisaría bajo sospecha de homicidio culposo o doloso, a la espera de que se determine su responsabilidad en los hechos.
Además, la Policía secuestró el arma de fuego utilizada en el incidente y dispuso el traslado del cuerpo de Pedro Quilodran a la morgue para realizar la autopsia correspondiente. Los resultados forenses serán clave para confirmar si efectivamente el disparo fue la causa de la muerte o si existió algún otro factor determinante.
La repentina confesión generó un fuerte impacto en la comunidad rural de Ricardo Rojas. Muchos se preguntan cómo ocurrió realmente el hecho y si efectivamente fue un accidente o si hay elementos que sugieren otra intencionalidad.
Con la investigación en curso, se espera que las pruebas forenses y las pericias sobre el arma aporten mayor claridad a un caso que, en cuestión de horas, pasó de ser una muerte natural a un posible homicidio.