Desde antes de las 19, cientos de personas se concentraron frente a los tribunales porteños para participar de la manifestación en reclamo de Justicia por el crimen de Lucas.
Al menos cuatro micros llegaron al Obelisco porteño procedentes de Florencio Varela colmados de vecinos y amigos de Lucas que hacían flamear banderas argentinas, mientras se aguardaba el arribo de más de 15 colectivos que salieron desde proximidades de la casa de la víctima con más manifestantes.
Acompañados por varios autos que hacían sonar sus bocinas, dos micros de dos pisos y otros dos de los tradicionales escolares pasaron por el Obelisco, donde también fueron aplaudidos, y continuaron viaje a Talcahuano 550, cuyo frente se hallaba vallado.
Allí, cientos de personas, muchas de ellas jóvenes y familias, ya se concentraban con carteles que reclamaban "Justicia por Lucas" y pedían "Basta de Gatillo Fácil", a la espera de la palabra de los padres del adolescente asesinado sobre el escenario montado frente a la entrada principal de los tribunales.
Algunos conocidos de las víctimas llevaban remeras blancas con la cara de Lucas y una leyenda en el frente que reclamaba Justicia y otra en la espalda que decía "Mi cara, mi ropa y mi barrio, no son delito".
Luego, los manifestantes comenzaron a cantar "Lo sabía, lo sabía, que a Lucas lo mató la policía", lo que fue ovacionado por los asistentes a la marcha, mientras que otros cantaban "Lucas no se murió, Lucas vive en Varela".
También, portaban carteles con la leyenda: "Los policías no combaten los crímenes porque están ocupados en cometerlos".
Pasadas las 19.15 ingresó a la plaza ubicada frente a los tribunales una nutrida columna de personas con bombos y redoblantes y camisetas de Defensa y Justicia, el club de fútbol de Florencio Varela.
El acto finalizó minutos antes de las 20 con un minuto de silencio, mientras los padres de Lucas eran abrazados por los tres adolescentes que sobrevivieron al ataque de los policías.
Crimen de Lucas González: uno de los policías se quebró en llanto durante la indagatoria
Los tres policías de la Ciudad detenidos por el homicidio de Lucas González, el adolescente de 17 años baleado el pasado miércoles en el barrio porteño de Barracas, comenzaron a ser indagados este lunes por los fiscales a cargo de la investigación.
A24 tuvo acceso a la declaración de Gabriel Isassi. El inspector rompió el llanto y señaló que vieron una "actitud sospechosa" en el vehículo en el que viajaba Lucas y que por eso actuaron.
Todavía falta conocer el reato del oficial mayor Fabián López y el oficial José Nievas, quienes prestaban servicios en la División Sumarios y Brigadas de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad, fueron trasladados poco antes de las 7 a la alcaidía de los tribunales porteños y pasadas las 8.15 fueron conducidos ante los fiscales Leonel Gómez Barbella y Andrés Heim para iniciar las indagatorias.
Los policías están detenidos desde el pasado viernes y hasta el momento permanecieron alojados en dependencias de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal Argentina (PFA).