Una médica pediatra jubilada, de 90 años, fue víctima del clásico “cuento del tío”. Tras recibir un llamado en el que una persona que se hizo pasar por una amiga le advertía que no iban a permitir sacar los dólares de los bancos, los delincuentes pasaron a buscar a la mujer por su casa en un remís y la llevaron a una entidad bancaria, donde la señora tenía una caja de seguridad. Finalmente, le robaron joyas y u$s 30.000.










