La menor obedeció, aunque durante el tiempo que permaneció encerrada le envió varios mensajes a su padre para pedirle que regresara. Después de asistir a la nena, los efectivos comenzaron a buscar al hombre.
Finalmente, pudieron localizarlo en un local bailable ubicado sobre Zapiola al 500. Allí fue identificado y se dio intervención a personal de Tránsito Municipal, que le realizó un test de alcoholemia. Además, el auto fue secuestrado.
Por el caso intervino la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, mientras que la denuncia fue radicada en la Comisaría de la Mujer y la Familia de Río Gallegos. Ahora, la Justicia deberá determinar las medidas correspondientes respecto del padre.
El antecedente que ya había encendido las alertas
El nuevo episodio se produjo pocas semanas después de otra situación que había involucrado al hermano mayor de la menor. Según la información difundida sobre aquel hecho, el adolescente había quedado encerrado en la vivienda de su padre y logró salir por una ventana. Sus abuelos paternos, que viven a pocos metros, lo vieron mientras cruzaba el paredón y decidieron trasladarlo hasta la casa de su madre.
Tanto la nena como su hermano se encuentran bajo un régimen de tenencia compartida, establecido mediante un acuerdo homologado por el Juzgado de Primera Instancia de Familia N° 3.
A partir de este nuevo episodio y del antecedente ocurrido poco más de un mes atrás, la Justicia y los organismos de protección de derechos deberán analizar la situación familiar y establecer las medidas que correspondan.