La compra de droga en vivo por el cronista de América TV Fabián Rubino para denunciar un búnker que funcionaba en el centro porteño generó una serie de impactantes allanamientos por parte de la Policía en la Ciudad de Buenos Aires.
La compra de droga en vivo por el cronista de América TV Fabián Rubino para denunciar un búnker que funcionaba en el centro porteño generó una serie de impactantes allanamientos por parte de la Policía en la Ciudad de Buenos Aires.
Según se informó durante en el programa Desayuno Americano, ayer se realizaron 38 operativos en búnkers de la zona de Constitución y San Cristóbal.
En este marco, 14 personas resultaron detenidas por tenencia de medio kilo de cocaína, que estaban distribuidos en 730 envoltorios, y se informó que nueve de estos sujetos ya tenían causas.
En este marco, este viernes se vivieron momentos de tensión entre vecinos y trabajadoras sexuales que viven y se desempeñan en el barrio de Constitución, cerca de los búnkers.
"Es invivible Constitución. Es un barrio abandonado, necesitamos que hagan algo, no podemos convivir así", contó en un móvil con Fabián Rubino un vecino, mientras una mujer trans salía enojada a responderle.
"Siempre nos tiran mierda a nosotros", dijo la trabajadora. "El problema es que hay un grupo que se hace llamar los 'buenos vecinos' y al barrio lo dejan mal, tienen discursos de odio, narcisistas y racistas", aseveró.
Días atrás, el cronista de América TV Fabián Rubino vivió una insólita situación al denunciar a un búnker de venta de drogas en el barrio porteño de Balvanera mientras trasmitía en vivo para el programa Desayuno Americano, conducido por Pamela David.
"Ahora te atienden con la puerta abierta (...) ya hemos visto entrar a dos", contó Rubino desde el ingreso del local de venta de drogas, ubicado en la calle Sarmiento, mientras otras personas ingresaban a comprar.
El lugar ya había sido denunciado meses atrás por los vecinos de la zona. "Voy a ver si se puede entrar", afirmó en pleno vivo Rubino, mientras se metía al búnker a comprar drogas, para evidenciar cómo funciona el local de narcomenudeo a plena luz del día.
"Me mató un chiquito que salió de ahí (después de comprar), porque era menor de edad (...) Acá corremos riesgo todos, me palpita el corazón y no para de latir (...) entrás y está todo oscuro, hay un agujerito y ahí hacés la transacción", detalló el movilero al salir.
En ese mismo momento, desde el piso realizaron un llamado al 911 para hacer la denuncia y se acercó un patrullero con tres oficiales. Segundos después, del lugar salió un hombre que fue cacheado por los policías.