“¡Uhhhh!”, grita el joven que graba, visiblemente sorprendido por el ataque. La agresión ocurrió a la vista de varias personas, en un espacio público transitado.
La investigación se inició de oficio, pero sin denuncia penal
Ante la difusión del video, la Policía de Mendoza abrió una investigación de oficio para determinar las responsabilidades del hecho. Sin embargo, hasta el momento no existe una denuncia formal por parte de la víctima ni de su entorno, lo que dificulta el avance judicial de la causa.
Pese a la falta de una denuncia, la Inspección General de Seguridad (IGS), el organismo encargado de controlar el accionar de las fuerzas provinciales, comenzó a revisar el material audiovisual y ordenó tareas de identificación sobre los participantes del hecho.
“Hemos pedido la compulsa penal a los fines de reunir prueba de cargo. El efectivo está en período de interinidad, pero con la compulsa vamos a iniciar sumario y se lo va a citar a declaración indagatoria”, confirmaron desde la IGS.
El agresor fue identificado: es un agente de la Policía de Mendoza
Tras varios días de análisis, la IGS confirmó esta semana que el joven que ejecutó la patada pertenece a la Policía de Mendoza. Se trata de un agente en condición de interinidad, es decir, con menos de un año de antigüedad en la fuerza.
El uniformado presta actualmente servicio en la Comisaría 15 de Tunuyán, precisamente en la misma localidad donde ocurrió el ataque.
Desde el organismo de control detallaron que ya se abrió un expediente administrativo y que el caso fue notificado a la fiscalía local. Además, se solicitó el video como parte del proceso probatorio.
Sanciones internas y monitoreo institucional
A pesar de haber sido identificado como autor de la agresión, el agente aún no recibió imputación formal en la causa penal. No obstante, el proceso administrativo sí avanza, y se prevé que en los próximos días se lo cite a declarar en el marco del sumario interno.
Mientras tanto, el agente fue derivado a Sanidad Policial, una práctica habitual en los casos donde se investiga la conducta de personal en funciones. Luego de esa instancia, fue reintegrado a su puesto en la comisaría, aunque bajo monitoreo institucional.
Qué dice la Inspección General de Seguridad
Desde la IGS, a cargo de Marcelo Puertas, se mantiene una línea de seguimiento estrecho sobre el caso. “La investigación está en curso y se mantiene comunicación permanente con la fiscalía para coordinar las medidas correspondientes”, indicaron voceros oficiales.
El organismo espera una denuncia formal por parte de la víctima o testigos directos para poder avanzar con mayor contundencia en el ámbito penal. Sin embargo, aclararon que, en el plano disciplinario, el proceso seguirá su curso más allá de la ausencia de presentación judicial.