Familiares y amigos de Agostina Vega atraviesan horas de profundo dolor mientras despiden a la adolescente de 14 años, víctima de un brutal femicidio que conmocionó a Córdoba y al país.
El velatorio de Agostina comenzó en una casa funeraria de barrio Alta Córdoba. Mientras, la Justicia profundiza las pericias para esclarecer el femicidio y determinar si Claudio Barrelier actuó solo.

El último adiós a Agostina Vega: familiares y amigos la despiden en una ceremonia privada
Familiares y amigos de Agostina Vega atraviesan horas de profundo dolor mientras despiden a la adolescente de 14 años, víctima de un brutal femicidio que conmocionó a Córdoba y al país.
El velatorio comenzó a las 18 de este miércoles en una casa funeraria de barrio Alta Córdoba y se desarrolló de manera privada, bajo un importante operativo policial y con vallado en los alrededores para preservar la intimidad de los seres queridos de la joven.
La ceremonia se extendió hasta las 10 de este jueves. Luego, a las 11, partió el cortejo fúnebre para darle el último adiós a Agostina, cuyos restos fueron entregados a la familia una vez concluidas las pericias forenses en la Morgue Judicial de barrio Pueyrredón.
La organización del velorio estuvo marcada por diferencias entre los padres de la adolescente respecto al lugar y el momento de la despedida. Gabriel Vega, padre de Agostina, pretendía que la ceremonia se realizara antes, mientras que la familia materna buscaba postergar la entrega del cuerpo para poder participar de la marcha de Ni Una Menos, que tuvo como uno de sus principales reclamos el pedido de justicia por la adolescente.
Finalmente, ambas partes lograron consensuar una ceremonia con un horario amplio para que todos los familiares pudieran participar.
Los abuelos maternos de Agostina, Miguel y Elizabeth Heredia, encabezaron la movilización realizada en el centro de Córdoba y posteriormente se trasladaron hasta la funeraria para acompañar la despedida.
El acceso al lugar fue restringido. Desde el vallado dispuesto a unos 50 metros de la funeraria solo pudo observarse el ingreso de familiares y allegados. No se permitió el acceso de personas ajenas al entorno íntimo, ni de medios de comunicación.
Por su parte, Melisa Heredia, madre de la adolescente, asistió al velatorio pese a su delicado estado de salud. La mujer permanece bajo tratamiento médico y acompañamiento psiquiátrico luego de haber sido internada días antes del hallazgo del cuerpo por un cuadro de deshidratación severa que derivó en complicaciones renales.
El entierro se llevará a cabo en un cementerio privado en Colonia Tirolesa, en el Gran Córdoba.
Mientras familiares y amigos despiden a Agostina, la investigación judicial continúa sumando medidas para esclarecer el crimen.
La adolescente desapareció el sábado 23 de mayo y una semana después sus restos fueron encontrados en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra. Por el femicidio permanece detenido e imputado Claudio Barrelier, de 33 años, señalado como el principal sospechoso.
Este miércoles concluyó un nuevo allanamiento en la vivienda de barrio Cofico donde, según la hipótesis principal de la fiscalía, ocurrió el asesinato. Durante el procedimiento ordenado por el fiscal Raúl Garzón se realizaron pruebas acústicas para determinar si otras personas presentes en la casa pudieron haber escuchado algún ruido o pedido de auxilio.
Los investigadores también efectuaron nuevas pericias en el baño de la vivienda para buscar rastros biológicos y material genético. Además, se secuestraron bolsas y un colchón que serán sometidos a estudios complementarios.
Otro de los puntos analizados fue el grosor de las paredes y la distribución de los ambientes, con el objetivo de establecer el nivel de aislamiento que tenía el sector donde se presume que ocurrió el crimen.
La Justicia también avanza sobre una línea de investigación clave: determinar si Barrelier actuó solo o si contó con la colaboración de terceros para encubrir el femicidio. En ese marco se realizaron allanamientos en un lavadero donde estuvo el Ford Ka presuntamente utilizado para trasladar el cuerpo y en el bar donde trabaja Soledad Andreani, la mujer que mantuvo una relación con el acusado y es propietaria del vehículo bajo análisis.