A 10 años del crimen

En la mente de un femicida: las mentiras de Mangeri para ocultar el crimen de Ángeles Rawson

El cuerpo de Ángeles Rawson fue hallado en una planta de residuos del Ceamse el martes 11 de junio de 2013. Cómo fue la trama de engaños del portero para esconder el homicidio.
Redacción A24.com
por Redacción A24.com |
Jorge Mangeri sigue en la cárcel por el crimen de Ángeles Rawson. 

Jorge Mangeri sigue en la cárcel por el crimen de Ángeles Rawson. 

Buenos Aires, lunes 10 de junio de 2013. El reloj marcaba las 9:50 de la mañana cuando Ángeles Rawson, una adolescente de tan solo 16 años, volvía a su hogar en el edificio ubicado en Ravignani 2360, en el barrioporteño de Palermo. Sin embargo, ese día nunca llegó a ingresar a su departamento en la planta baja "A".

El cuerpo sin vida de la joven fue encontrado poco después dentro de una bolsa de basura en una planta de tratamiento de residuos del Ceamse. Durante los días posteriores, Jorge Mangeri, el portero del edificio, tejió una oscura trama de mentiras y engaños para ocultar lo que realmente había pasado.

Una a una, las mentiras de Jorge Mangeri

Según su declaración durante el juicio que se llevó a cabo en 2015, el lunes que Ángeles Rawson desapareció, Mangeri regresó a su vivienda solo en su automóvil desde la casa de sus suegros en Troncos del Talar de Pacheco, entre las cinco y cinco y media de la madrugada.

"Trabajé en mi puesto en Ravignani 2337 (justo enfrente) hasta aproximadamente las seis y media de la mañana. Luego, crucé a Ravignani 2360 y continué trabajando hasta las nueve o nueve y media de la mañana", expresó Mangeri.

"Una vez terminadas mis tareas habituales en el vestíbulo de entrada, subí a mi apartamento en el octavo piso para desayunar. Después del desayuno, realicé algunas reparaciones de pintura en mi hogar", agregó.

Según su relato, el portero permaneció en su departamento hasta aproximadamente las 13:30, momento en el cual cruzó de nuevo al edificio de Ravignani 2337 "para ver si necesitaban algo", ya que se estaban realizando trabajos en los conductos pluviales.

angeles rawson 22.jpg

"Subí a mi casa, terminé las reparaciones y organicé los muebles de mi domicilio. Luego me bañé y me acosté", dijo. Eran alrededor de las dos de la tarde cuando, según su testimonio, comenzó a sentirse "un poco mal".

"A las 5 de la tarde, bajé como de costumbre. Mi puesto de trabajo está en la puerta de entrada del edificio, donde permanecí hasta aproximadamente las 7 de la tarde. Cerca de las 6 de la tarde, recogí los residuos hasta la planta baja y dejé la bolsa de basura en la vereda, como de costumbre", expresó.

Tiempo después, se descubriría que gran parte de su explicación sobre lo que pasó durante esa jornada era mentira. Ese día por la mañana, la adolescente fue asesinada.

Martes: el hallazgo del cuerpo de Ángeles Rawson

"Me levanté temprano como de costumbre, pero no me sentía bien, así que decidí no bajar a trabajar. En cambio, fui a una clínica para que me revisaran. El médico me diagnosticó un principio de gripe y me recetó reposo", continuó su relato Mangeri.

Horas más tarde, al regresar a su casa, su pareja le dio la noticia. "Mi esposa me contó lo que le había dicho la señora Jimena (mamá de Ángeles): que había desaparecido desde el día anterior y que hasta ese momento no habían tenido noticias de ella", declaró.

"Me sorprendió y me asusté. Le pregunté desde cuándo estaba desaparecida, pero mi esposa no supo responder (...). En ese momento, le comenté que la había visto salir del departamento el día anterior, pero no la había visto regresar", añadió.

angeles rawson.jpg

Minutos después, Mangeri relató: "Estaba acostado junto a mi esposa y nos enteramos del hallazgo del cuerpo a través de la televisión. Nos embargó la tristeza y el dolor. Lloramos abrazados en la cama, sumidos en una profunda pena".

Ese mismo martes, el cuerpo de Ángeles Rawson fue encontrado en la planta de tratamiento de residuos de la Ceamse, ubicada en José León Suárez, en la provincia de Buenos Aires.

Jueves y la mentira de la amenaza

Ante el tribunal, Jorge Mangeri afirmó que el jueves comenzaron una serie de extrañas "amenazas" en su contra.

"Salí del edificio para ir a la obra social, a la clínica. Caminaba por la vereda del mismo edificio cuando, al llegar a la Avenida Santa Fe e intentar cruzar hacia la vereda opuesta, un auto oscuro se detuvo frente a mí. Me asusté, pensé que me iban a robar y traté de retroceder", relató.

"No recuerdo las palabras exactas de las personas que estaban dentro del vehículo. Me dijeron que me acercara, que no corriera, aunque no puedo recordarlo con certeza. Había un individuo con un arma negra en la mano. Me dijo: 'Hijo de puta, sabés bien lo que tenés que hacer. Andá a declarar, asumí la responsabilidad o te va a pasar lo peor'", narró.

Según el ex portero, el automóvil arrancó y dobló en dirección a la Avenida Santa Fe. En ese contexto, Mangeri decidió pernoctar en casa de unos amigos en la calle Marcelo T. de Alvear.

madre padrastro angeles rawson.jpg

Viernes y una visita extraña

Los extraños sucesos no terminaron ahí. Mangeri declaró que el viernes de esa semana decidió llamar a un pariente mientras esperaba los resultados de una ecografía. "Llamé a mi primo, que trabaja en la policía provincial desde hace más de veinte años. Quería que viniera a buscarme, que se acercara para comentarle todo esto y que, de alguna manera, me acompañara", argumentó.

"Pasamos una o dos horas hablando dentro de su camioneta, al costado de la autopista Panamericana (provincia de Buenos Aires). Le expliqué la situación sobre las amenazas recibidas (...), le dije que algo extraño estaba sucediendo y que tenía miedo. Básicamente, quería que me aconsejara y me acompañara", dijo Mangeri.

Tras regresar de visitar a su primo, Mangeri afirmó que protagonizó otro extraño episodio, que jamás pudo ser probado. De acuerdo a sus dichos, ya en Palermo, al bajar del colectivo, lo frenó un policía.

mangeri-horiz.jpg

"Me dijo que lo acompañara. Retrocedimos por Avenida Santa Fe, doblamos en Arévalo; había un patrullero parado. Me hace ingresar por atrás (...) Él sube de la puerta del otro lado, me dice que por razones de seguridad me tiene que esposar", argumentó.

"Automáticamente me puso un gorro de lana en la cabeza y me empezó a pegar. No, no recuerdo un diálogo, palabras, simplemente insultos. Me, me, perdón, me puteaban. Me, nada, yo lo insultaba también. Le pegué patadas, le pegué con el hombro", dijo.

El entonces encargado aseveró, además, que fue quemado dentro del móvil con un presunto encendedor en la panza, la espalda, los brazos y la cara. Tras esto, declaró, fue bajado del auto y abandonado por la zona.

Un femicidio impactante: cómo murió Ángeles Rawson

Los detalles surgidos durante el juicio en 2015 revelaron la verdadera secuencia de los acontecimientos. Aquella fatídica mañana, alrededor de las 9:50, una cámara registró el último momento en que Ángeles fue captada con vida.

Había regresado de su clase de gimnasia y llegó al edificio ubicado en Ravignani 2360, en Palermo. Sin embargo, en lugar de ingresar a su departamento en la planta baja "A", se encontró con el ahora condenado en el vestíbulo.

La Justicia sostuvo que, mediante algún engaño, el portero llevó a Ángeles Rawson a un lugar dentro del edificio, siendo la fiscalía y la querella en desacuerdo sobre si fue al sótano o a la portería del octavo piso.

Allí, se inició un intento de agresión sexual que se vio frustrado por la valiente resistencia de la joven. La situación se tornó fatal y Ángeles Rawson fue víctima de un homicidio.

angeles en la cámara.jpg

Una junta médica determinó que la causa de su muerte fue estrangulamiento y asfixia, un trágico desenlace que ocurrió en no más de cinco minutos. Además, se descubrió que su asesino le había fracturado cinco costillas, la clavícula derecha y una vértebra.

Aunque no se consumó la violación, se encontraron lesiones paragenitales en una de las rodillas, en la ingle y en la parte interna de los muslos de la víctima, evidencia inequívoca de un abuso.

Según la sentencia, Jorge Mangeri ató y ocultó el cuerpo de la adolescente en bolsas de residuos para luego deshacerse de él en algún contenedor de basura. Al día siguiente, los restos fueron descubiertos en la Ceamse de José León Suárez.

En un principio, las sospechas apuntaban hacia un asesino desconocido que había interceptado a Ángeles Rawson en la calle. Sin embargo, todo cambió la noche del viernes 14 de junio cuando Jorge Mangeri fue llevado a declarar ante la fiscalía.

Ángeles Rawson 22.jpg

En un giro sorprendente, el ex portero se autoinculpó al confesarle a la fiscal María Paula Asaro: "Soy el responsable de lo de Ravignani 2360".

La evidencia crucial contra el encargado surgió del análisis de ADN que reveló el perfil genético del portero debajo de la uña del dedo índice de la mano derecha de Ángeles Rawson. Este hallazgo probó que la joven había arañado a su asesino en un intento de defenderse.

Además, el propio Jorge Mangeri presentaba más de 34 lesiones, de las cuales más de 20 eran arañazos que habían sido disimulados con quemaduras.