LA INVESTIGACIÓN

Filtran un comprometedor llamado entre Benítez y Ramírez que podría cambiar el caso Loan: "Me pidió..."

El caso de Loan Danilo Peña suma nuevas pruebas: una conversación filtrada entre sospechosos y audios familiares podrían cambiar el curso de la investigación.

Filtran un comprometedor llamado entre Benítez y Ramírez que podría cambiar el caso Loan: Me pidió...

El caso de Loan Danilo Peña sigue siendo una herida abierta para Corrientes y para todo el país. Han pasado casi 10 meses desde su desaparición, pero los investigadores no han detenido la búsqueda. Esta semana, nuevos elementos surgieron y podrían dar un giro clave en la causa. Se trata de una conversación de WhatsApp entre dos sospechosos y audios reveladores de la abuela del niño, que ya están en manos de la Justicia.

“Suban el volumen. Escuchen cómo hablaban Ramírez y Benítez, cómo se enviaban audios de WhatsApp minutos después de que desaparece Loan”, adelantó el periodista Alejandro Pueblas durante un programa de televisión. Enseguida, compartió la grabación de una llamada clave.

La frase que abre el diálogo genera escalofríos: “¿Apareció el pendejo o no apareció?”. Es la voz de Daniel Ramírez, dirigiéndose a Antonio Benítez. La respuesta no tarda en llegar: “No Dani, no apareció boludo”. Lo que sigue es aún más inquietante: “Ahí le estoy hablando a un médico que te ayuda a buscar, me pidió los datos de él. Se llama Loan Peña. Y cuántos años tiene, y si tiene una fotito de él”.

Este intercambio se dio apenas minutos después de la desaparición del pequeño. En ese contexto, el tío de Loan omite un dato crucial: su supuesto viaje en moto al centro del pueblo, que había sido parte de su versión oficial ante la policía.

Mientras se conocían estos audios entre los adultos que estaban presentes el día de la desaparición, otro elemento se sumó a la causa: un testimonio de la abuela del niño, Catalina, cuya voz fue registrada en un audio compartido por un periodista. La mujer ya había sido señalada como sospechosa debido a contradicciones en sus declaraciones previas.

“Se me perdió el celular y estuve sentada en ese sillón. Pasaron dos pollos porque quedaron dos nomás...”, dice en uno de los mensajes. Acto seguido, explica cómo intentó recuperar su celular: “Dije: ‘Buenos San Antonio, haceme devolver el teléfono que yo sabía que cayó en el remis y el otro me decía que no’”.

Luego, hace referencia a la toma de fotografías durante el almuerzo familiar previo a la desaparición de Loan: “No saqué el teléfono ahí porque era chiquitito y no es para sacar fotos. La que sacó fue Macarena y la madre. La madre sacó de frente y me dijo: ‘Te vamos a sacar con tu parienta’. Nos sacó a los cuatro porque el José estaba muy del lado del carro, pero la criatura no sé si salió ahí”.

Estas declaraciones generaron nuevas dudas sobre la cronología y el entorno del último día en que se vio a Loan. La confusión, las omisiones y los cambios en los relatos podrían ser claves en la evaluación judicial del caso.

Ambos audios –tanto el de la conversación entre Ramírez y Benítez como el testimonio de Catalina– ya fueron incorporados a la causa. Los investigadores buscan determinar si existe algún vínculo directo entre lo conversado por los adultos y la desaparición de Loan, y si hubo intención de desviar la atención durante las primeras horas del operativo de búsqueda.

El hecho de que el tío haya omitido el supuesto viaje en moto, mientras consultaba con un médico para “ayudar a buscar”, pone en duda la veracidad de su rol en las primeras horas. También resulta llamativo que ya se mencionara el nombre completo del niño y se pidieran fotos para iniciar una búsqueda, en un momento en que la familia aún no había alertado formalmente a las autoridades.

Por otro lado, los audios de la abuela Catalina podrían indicar una planificación previa o, al menos, una alteración deliberada del relato. La mención a las fotos, a los “pollos” que pasaron y a la pérdida del celular, parecen triviales, pero los fiscales no descartan que oculten detalles relevantes sobre la dinámica familiar de ese día.

El niño fue visto por última vez en el paraje rural Algarrobal, donde había asistido a un almuerzo familiar con su madre, su abuela y otros adultos cercanos. Según la versión original, Loan habría salido a caminar con otros niños y adultos hacia una zona de monte para recolectar naranjas, pero nunca regresó.

Desde entonces, se desplegaron operativos masivos de búsqueda, se rastrilló la zona con drones, perros y helicópteros, y se activaron alertas en todo el país. Sin embargo, no hubo resultados concluyentes. Cada pista que surgía terminaba en una nueva frustración.

A lo largo de la investigación, varios familiares y allegados fueron llamados a declarar. Algunos incluso fueron detenidos de manera preventiva. La justicia local también pidió colaboración de especialistas forenses y de otras provincias.

Con la incorporación de estos audios, la causa podría girar hacia una hipótesis de encubrimiento familiar o incluso de participación directa. El tono despreocupado del diálogo entre Benítez y Ramírez, junto con las omisiones claves, refuerzan las sospechas de que algunos actores podrían haber sabido más de lo que declararon al principio.

En paralelo, se sigue trabajando en el análisis de llamadas, movimientos y ubicaciones celulares de todos los presentes. También se esperan pericias psicológicas que podrían aportar nuevos elementos al expediente.

A pesar del tiempo transcurrido, el caso de Loan Danilo Peña sigue generando marchas, reclamos y pedidos de justicia en Corrientes. Organizaciones sociales y vecinos del lugar han exigido mayor celeridad y transparencia por parte de las autoridades.

Con cada nuevo dato que sale a la luz, crece la expectativa por saber la verdad. El país entero sigue preguntándose: ¿Dónde está Loan? ¿Qué pasó ese día en la casa familiar? ¿Quiénes callan lo que saben?