Sebastián no presenció el ataque. Estaba a pocos metros, desarmando los elementos de pesca, y creyó en un primer momento que la presencia policial respondía a un control habitual. Recién al acercarse comprendió la gravedad de la situación. Thiago estaba consciente y repitió que lo habían rodeado y golpeado mientras lo insultaban. Sus amigos sostuvieron la misma historia.
“Tenía los dos ojos hinchados”, recordó el padre. Junto a su esposa lo trasladaron de urgencia al Hospital Municipal de Pinamar. Allí los médicos evaluaron distintas hipótesis —hundimiento de cráneo o fractura— y resolvieron que debía ser derivado a un centro de mayor complejidad.
Según informó el Ministerio de Salud bonaerense, Thiago presentaba un hematoma cerebral, por lo que fue trasladado por vía terrestre al Hospital Bicentenario de Esteban Echeverría, donde quedó internado y bajo observación. “Por suerte está consciente, puede hablar”, señalaron desde la familia.
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Mientras el adolescente permanecía internado, la familia y los investigadores revisaron cámaras de seguridad de la zona. Fue entonces cuando la historia se desmoronó. Frente a las imágenes, uno de los dos amigos que estaba con Thiago se quebró y confesó.
El agresor resultó ser un joven de 17 años, amigo cercano de la víctima. Todo el relato sobre la patota había sido una puesta en escena que se sostuvo hasta llegar al centro de monitoreo. Según la reconstrucción posterior, se trató de una discusión que escaló mientras “estaban jodiendo” y terminó con un golpe mal dado, cuyas consecuencias fueron graves.
La Justicia investiga lo sucedido
“Estoy destrozado, no lo puedo creer”, dijo Sebastián. Intentó explicar el silencio inicial de su hijo: “Mi hijo no iba a mandar al frente a sus amigos”. Era la primera vez que esos chicos lo acompañaban de vacaciones.
Tras la denuncia, tomó intervención el fiscal Juan Pablo Calderón, quien dispuso una serie de medidas. Finalmente, se descartó la participación de una patota externa y el amigo agresor quedó aprehendido.
A pesar de la gravedad del hecho, el padre fue claro sobre su prioridad: “Yo lo único que quiero es que mi hijo esté bien”. Incluso pidió que no se tomen represalias mayores contra el joven detenido, a quien definió como amigo de su hijo “casi de nacimiento”.