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Dijo que una banda gitana la estafó y se mató con ácido: el repentino giro en la investigación

Merlín Díaz, una peluquera de 30 años, entró en desesperación cuando se dio cuenta que la habían engañado para robarle los ahorros de toda su vida. Ahora la causa presenta una novedad importante que podrá ayudar a entender qué pasó.

La investigación por la muerte de Merlín Díaz

La investigación por la muerte de Merlín Díaz, la peluquera de 30 años que falleció tras ingerir ácido muriático luego de haber sido estafada por tres mujeres.

La investigación por la muerte de Merlín Díaz, la peluquera de 30 años que falleció tras ingerir ácido muriático luego de haber sido estafada por tres mujeres, sumó un nuevo capítulo este miércoles. María Silvia Mitrovich, una de las sospechosas señaladas en la causa, se presentó ante la Justicia tras haber permanecido prófuga durante casi dos meses.

La mujer, de 78 años, se entregó en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°19 de Lomas de Zamora acompañada por su abogado defensor. Allí fue indagada por el fiscal Ignacio Torrigino, a cargo de la investigación, y negó haber participado en la estafa que derivó en la trágica muerte de la joven.

Según trascendió, Mitrovich sostuvo ante los investigadores que sí conocía a la víctima, pero que su relación se limitaba a asistir a su peluquería para hacerse las uñas. Sin embargo, su versión generó dudas entre los investigadores.

Dudas en la declaración de la acusada

Gitanas sospechosas
Dos de las sospechosas en la investigación por la estafa mortal a Merlín Díaz. 

Dos de las sospechosas en la investigación por la estafa mortal a Merlín Díaz.

Uno de los puntos que llamó la atención de la fiscalía fue la dificultad de la sospechosa para explicar por qué viajaba desde el barrio La Perla, en Temperley, hasta la localidad de Ingeniero Budge para atenderse en el local de la víctima.

Ese trayecto implica un recorrido de más de una hora en transporte público, atravesando prácticamente todo el partido de Lomas de Zamora.

De acuerdo con lo informado por el portal Diario Conurbano, esta inconsistencia se convirtió en uno de los elementos que los investigadores analizan con detenimiento para determinar cuál fue realmente el vínculo entre la acusada y la peluquera.

Mientras tanto, otras dos mujeres señaladas en la causa continúan prófugas: Mirta Noemí Mitrovich, hija de la mujer que se entregó; y Nancy Marina Yovanovich. Ambas están acusadas de haber participado en la estafa y son intensamente buscadas por la Justicia.

Cómo comenzó la estafa mortal

El caso se remonta al 15 de enero, cuando las tres mujeres ingresaron al local de Merlín Díaz, ubicado en la intersección de San Juan y Olimpo, en Ingeniero Budge. Las sospechosas comenzaron a frecuentar la peluquería como clientas, entablando conversaciones con la dueña del lugar mientras se atendían.

Con el paso de los días, lograron ganarse la confianza de la joven y comenzaron a hablarle de supuestos problemas espirituales que, según afirmaban, afectaban su vida.

Las mujeres le aseguraron que alguien le había hecho un “trabajo malicioso” y que esa era la razón por la que su negocio no prosperaba. Para revertir esa situación, le propusieron realizar una “limpieza espiritual” que permitiría eliminar esa supuesta maldición.

El engaño que terminó en tragedia

La estrategia de las sospechosas fue consolidándose con el tiempo. A pesar de que la pareja de Merlín Díaz le advirtió que no confiara en ellas, la peluquera continuó en contacto con las mujeres en secreto.

El 20 de enero, las acusadas regresaron al local y le pidieron que entregara todos sus ahorros en efectivo, argumentando que debían “limpiar” los billetes como parte del ritual. La suma total alcanzaba 14 millones de pesos.

Según le prometieron, una vez finalizado el supuesto trabajo espiritual, el dinero le sería devuelto. Pero eso nunca ocurrió.

La desesperación de la víctima

Con el paso de las horas y al no recibir respuestas de las mujeres, Merlín Díaz comenzó a sospechar que había sido víctima de una estafa. Desesperada, les envió numerosos mensajes y llamadas reclamando su dinero, pero no obtuvo respuesta.

En medio de esa angustia, grabó un video dirigido a una de las sospechosas. “Mire señora, por su culpa mire lo que voy a hacer ahora”, dijo antes de ingerir ácido muriático.

Tras tomar la sustancia, la joven se arrepintió y pidió ayuda a su pareja, quien la trasladó de urgencia a un hospital. Sin embargo, murió poco después de ingresar al centro de salud debido a la gravedad de las lesiones.

La carta que dejó antes de morir

Antes de fallecer, Merlín Díaz dejó una carta dirigida a su esposo y a su familia, en la que relató lo ocurrido. En ese mensaje, la joven expresó su desesperación y señaló directamente a las tres mujeres como responsables de la estafa.

“Las gitanas son las culpables. Me robaron toda mi vida, me robaron toda mi plata”, escribió. Ese documento fue incorporado al expediente judicial como una de las pruebas centrales de la causa.

Además, la víctima había pedido a su pareja que revisara las conversaciones de su teléfono celular, donde estaban los chats que mantuvo con las sospechosas.

Nuevas denuncias contra las acusadas

Tras la difusión del caso, otras posibles víctimas se presentaron ante la Justicia para denunciar a las mismas mujeres, lo que abrió nuevas líneas de investigación.

Los investigadores sospechan que las acusadas podrían haber utilizado el mismo mecanismo de engaño con otras personas, basado en supuestos rituales espirituales.

Por el momento, la causa continúa avanzando en la UFI N°19 de Lomas de Zamora, donde se intenta reconstruir en detalle cómo se organizó la estafa y cuál fue el rol de cada una de las acusadas.

Mientras tanto, la Justicia mantiene activa la búsqueda de las dos mujeres que siguen prófugas.

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