"Iban para matar"
En ese sentido, no dio lugar a duda sobre lo que piensa de los hechos: "Es una masacre, estaban preparados, iban para matar, no permitían que nadie pudiera defenderlos. Nunca me detuve a preguntar a los amigos qué pasó, por que nadie fue a defenderlos", admitió.
El testigo Tomás Bidonde fue otro de los relatos que causó conmoción. "Perdón, no pude hacer nada aquel día", dijo a la familia durante su declaración. Graciela relató que cuando terminó pasó a su lado y ella le tendió una mano. "Afuera nos abrazamos y me pidió disculpas. Le dije que no tenía por qué pedirme perdón, le tendieron una emboscada, por mas que se acercara no podía hacer nada por Fernando porque ellos tenían todo el territorio marcado para pegar", señaló.
Y continuó: "Le desee que fuera muy feliz, que intente olvidar el episodio y que pueda rearmar su vida. Quiero estar tranquila. Lo más lejos posible de los asesinos, ningún familiar me pidió disculpas".