RELATO SALVAJE

Habló la argentina que amenazó con un bate a un conductor en Punta del Este: "Secuestrada..."

La turista argentina que protagonizó una violenta pelea de tránsito en Punta del Este habló por primera vez tras la viralización del video en el que se la ve amenazando a otro conductor con un bate de béisbol y explicó los motivos de su reacción.

Habló la argentina que amenazó con un bate a un conductor en Punta del Este. (Foto: A24.com)

Habló la argentina que amenazó con un bate a un conductor en Punta del Este. (Foto: A24.com)

Me tuve que defender”, aseguró la mujer en diálogo con Telefé. Según su relato, se sintió amenazada y vulnerable en una situación que, asegura, revivió episodios traumáticos de su pasado. “Fui secuestrada, tengo ataques de pánico y no me siento segura”, sostuvo.

Una discusión que comenzó con una maniobra cotidiana

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De acuerdo con su testimonio, todo ocurrió durante la tarde del sábado, cuando salió por primera vez a recorrer el centro del balneario tras haber llegado el día anterior para vacacionar. “Eran alrededor de las siete de la tarde. Punta del Este estaba llena de gente. Estaba buscando lugar para estacionar”, explicó.

La mujer relató que circulaba por una calle angosta, con autos estacionados a ambos lados. En ese contexto, observó que una conductora estaba por retirarse de un espacio libre. “Pongo las balizas y espero. Es algo normal, algo que hacemos todos”, describió.

Sin embargo, la situación comenzó a tensarse cuando un vehículo con patente uruguaya se colocó detrás de ella. “Empezaron los bocinazos, después alguien bajó del auto y me golpeó el vidrio de forma agresiva”, afirmó. Fue en ese momento cuando, según su versión, sintió miedo.

“Estaba sola y me sentí amenazada”

Yo estaba sola, soy mujer y me sentí amenazada”, insistió. En ese contexto, decidió bajar del vehículo con el bate de béisbol que, según contó, lleva desde hace más de una década. “Nunca lo usé, jamás. Pero algo tengo que tener para defenderme”, explicó.

La mujer aseguró que el conflicto escaló rápidamente. “Bajaron varias personas del otro auto, me insultaban, me gritaban que avanzara o que me iban a romper la camioneta. Me sentí acorralada”, relató.

Las imágenes viralizadas muestran a la conductora fuera de su vehículo, agitando el bate, gritando insultos y desafiando al otro conductor. En uno de los fragmentos más comentados, incluso realiza un movimiento burlón mientras continúa la discusión, una actitud que desató aún más indignación en redes sociales.

El trauma que marcó su reacción

Uno de los puntos centrales de su descargo fue la referencia a un episodio traumático ocurrido en 2010. “Fui secuestrada. Desde entonces tengo ataques de pánico”, reveló. Según explicó, ese hecho cambió su forma de moverse y de percibir el peligro.

“Vivo en Buenos Aires, tengo vidrios blindados en el auto. No me siento segura en ningún lado”, dijo. En su relato, el episodio en Punta del Este activó ese miedo latente. “Cuando alguien golpea tu vidrio con violencia, el cuerpo reacciona antes que la cabeza”, argumentó.

El episodio ocurrió en la zona de Los Muergos y Calle 20, uno de los puntos más transitados durante la temporada alta. La escena quedó registrada por el acompañante del vehículo con el que se produjo la discusión y fue difundida rápidamente en redes sociales.

En las imágenes se escucha a la mujer gritar frases insultantes mientras levanta el bate. A su alrededor, otros conductores observan atónitos cómo el tránsito queda completamente bloqueado. Desde otro auto, un hombre interviene a los gritos: “Todo Punta del Este parado por culpa de la señora”.

“No hice la denuncia y hoy me están destrozando”

Pese a la tensión vivida, la mujer aseguró que decidió no radicar una denuncia. “Pensé que iba a quedar ahí. Nunca imaginé que el video se iba a viralizar así”, lamentó.

“Ahora dicen cualquier cosa de mí. Están estropeando mi imagen”, sostuvo. Según contó, el impacto del caso llegó incluso a su ámbito laboral. “Mucha gente me conoce, me llamaron del trabajo para preguntarme qué había pasado”, relató con angustia.

Con casi 60 años, dijo sentirse expuesta y juzgada públicamente. “Vengo a veranear, no molesto a nadie. Esto me superó”, expresó.

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