En Manzanares, partido de Pilar, la tensión escaló por el límite de un terreno y una medianera a medio construir: Matías Damián Gorosito, de 20 años, fue asesinado de un disparo mientras trabajaba en el fondo de su casa.
Un joven de 20 años fue asesinado por su vecino. El acusado quedó detenido y la Justicia investiga las circunstancias del crimen.
En Manzanares, partido de Pilar, la tensión escaló por el límite de un terreno y una medianera a medio construir: Matías Damián Gorosito, de 20 años, fue asesinado de un disparo mientras trabajaba en el fondo de su casa.
El crimen ocurrió el viernes por la noche, cuando ya anochecía, en una propiedad ubicada sobre la calle Río Éufrates, entre Tte. 1° José Leónidas Ardiles y Primer Tte. Danilo Bolzan. Allí, el joven cavaba pozos para colocar los troncos que sostendrían una medianera de alambre, con la que buscaba delimitar su terreno del predio lindero.
En esas circunstancias, un disparo rompió la calma del barrio. El proyectil impactó en el cuerpo de Damián y lo dejó gravemente herido. La bala ingresó por la axila izquierda, atravesó el pulmón y habría tocado el corazón, provocándole lesiones incompatibles con la vida.
El joven fue trasladado de urgencia al Hospital Central de Pilar, pero los médicos no lograron salvarlo. Minutos después, se confirmó su fallecimiento, y la escena se transformó en un escenario de conmoción y dolor.
Por el homicidio fue detenido Walter Javier González Samaniego, un ciudadano paraguayo de 29 años, vecino lindero de la víctima. Apenas fue arrestado en su domicilio, el sospechoso intentó desligarse del crimen con una explicación que despertó escepticismo inmediato entre los investigadores.
“Se me escapó el tiro cuando estaba cazando palomas”, fue la frase que González Samaniego les dijo a los policías. Aseguró que utilizaba un rifle de aire comprimido calibre 6.35 y que el disparo había sido accidental.
Sin embargo, esa versión comenzó a desmoronarse rápidamente.
El hermano de la víctima, testigo directo del crimen, prestó declaración ante las autoridades y refutó de manera contundente la versión del detenido. Según su relato, el disparo no fue accidental y se produjo en el marco de un conflicto previo por la medianera.
De acuerdo con su testimonio, González Samaniego le habría apuntado a Damián y disparado de manera intencional, molesto por los trabajos que el joven realizaba para delimitar el terreno.
“Se sospecha que lo quiso amedrentar y tiró, con tanta mala suerte que la herida fue mortal”, explicaron fuentes judiciales con acceso a la causa. Para los investigadores, el rifle no fue disparado al azar ni en un contexto de caza, sino como un acto de intimidación que terminó de la peor manera.
El expediente quedó a cargo de la UFI N°3 de Pilar, bajo la conducción del fiscal Germán Camafreita, quien imputó al acusado por el delito de homicidio simple.
Ante el fiscal, González Samaniego, asistido por un defensor oficial, se negó a declarar, aunque su primera versión quedó asentada en el acta policial. Las autoridades ordenaron pericias balísticas sobre el rifle secuestrado y continúan recolectando pruebas para determinar con precisión la mecánica del disparo.
Vecinos de la cuadra señalaron que el conflicto por la medianera no era nuevo. Si bien no se habían registrado denuncias formales previas, las tensiones entre ambas familias eran conocidas en el barrio. La delimitación del terreno habría sido motivo de discusiones reiteradas, que nunca llegaron a una solución consensuada.
“Damián estaba trabajando, no estaba discutiendo en ese momento”, contó un allegado. “Quería cerrar el fondo de su casa, nada más”, agregó.
Uno de los puntos que más peso tiene en la investigación es el tipo de arma utilizada. Aunque se trata de un rifle de aire comprimido, el calibre 6.35 puede resultar letal a corta distancia, especialmente si el impacto se produce en zonas vitales.
Los peritos evalúan la distancia del disparo, la trayectoria del proyectil y la posición de la víctima, elementos que serán clave para determinar si existió intención homicida o si, como sostiene el acusado, se trató de un hecho fortuito.
Por ahora, la hipótesis del accidente pierde fuerza frente al testimonio del hermano de la víctima y al contexto de disputa previa.