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Iba en el asiento de atrás, la conductora manejaba borracha y ocurrió lo peor con la niña de 3 años

Una tragedia ocurrida en Syracuse, Nueva York, terminó con la muerte de una nena de apenas 3 años y abrió una investigación penal que involucra a tres mujeres. La pequeña, identificada como Yasmeen Shaaf, viajaba en un vehículo que, según la reconstrucción de los fiscales, era conducido por una mujer que había ingerido alcohol y que circulaba a una velocidad muy superior a la permitida.

16 de septiembre de 2026 - 09:42
Iba en el asiento de atrás, la conductora manejaba borracha y ocurrió lo peor con la niña de 3 años

Iba en el asiento de atrás, la conductora manejaba borracha y ocurrió lo peor con la niña de 3 años

Una tragedia ocurrida en Syracuse, Nueva York, terminó con la muerte de una nena de apenas 3 años y abrió una investigación penal que involucra a tres mujeres. La pequeña, identificada como Yasmeen Shaaf, viajaba en un vehículo que, según la reconstrucción de los fiscales, era conducido por una mujer que había ingerido alcohol y que circulaba a una velocidad muy superior a la permitida.

El choque fatal ocurrió durante la madrugada del 31 de julio de 2026, cuando una camioneta terminó impactando violentamente contra un árbol en la zona de Park Street y DeWitt Street. La menor sufrió heridas gravísimas y posteriormente murió. Su hermano, de 7 años, también se encontraba dentro del vehículo y resultó herido.

Con el avance de la investigación aparecieron nuevos elementos que modificaron el alcance de la causa. La principal acusada es Jazmine Vann, de 25 años, quien inicialmente enfrentó distintos cargos vinculados con el siniestro vial y posteriormente fue imputada por homicidio en segundo grado bajo la figura de "depraved indifference", una categoría contemplada por la legislación de Nueva York para determinados casos en los que una conducta extremadamente temeraria genera un grave riesgo para la vida.

La investigación también alcanzó a Ren-Tasia Broome, hermana de Vann, señalada por los fiscales por haberle entregado nuevamente las llaves del vehículo después de que la policía se las había retirado al considerar que la mujer no estaba en condiciones de conducir.

A su vez, Nathalie Alejandro, madre de los dos menores y pareja de Vann, se declaró culpable de homicidio por negligencia criminal y aceptó colaborar con la fiscalía en el proceso contra las otras acusadas.

El choque fatal que terminó con la vida de una nena de 3 años

De acuerdo con la reconstrucción presentada por los investigadores, el episodio comenzó poco antes del accidente, durante una reunión familiar en Syracuse. La policía había sido convocada a raíz de una discusión relacionada con las llaves del vehículo y el estado de Vann.

Según los fiscales, los agentes determinaron que la mujer había consumido alcohol y consideraron que no estaba en condiciones de manejar. Por ese motivo, un policía le retiró las llaves del vehículo y le indicó expresamente que no debía ponerse al volante.

En ese momento apareció la hermana de Vann, Ren-Tasia Broome, quien habría asegurado que ella se encargaría de conducir. Con esa garantía, las autoridades dejaron las llaves bajo su control.

Sin embargo, la investigación sostiene que la situación cambió rápidamente después de que los agentes abandonaran el lugar.

Los fiscales aseguran que Vann recuperó las llaves y se colocó nuevamente en el asiento del conductor. En el vehículo viajaban también su pareja, Nathalie Alejandro, y los hijos de ella: Yasmeen, de 3 años, y su hermano de 7.

Poco después comenzó el recorrido que terminaría en tragedia.

Circulaba a más de 70 millas por hora en una zona de 30

Uno de los principales elementos incorporados al expediente está relacionado con la velocidad del vehículo.

Según la acusación, Vann llegó a circular a más de 70 millas por hora, equivalentes a unos 113 kilómetros por hora, en una zona urbana donde el límite establecido era de apenas 30 millas por hora, unos 48 kilómetros por hora.

La diferencia entre ambas velocidades fue uno de los aspectos centrales considerados por los investigadores al reconstruir el siniestro.

Las autoridades también sostienen que el vehículo atravesó señales de tránsito antes de llegar a la intersección de Park Street y DeWitt Street. En esa zona, la camioneta terminó perdiendo el control y chocó contra un árbol.

Otras reconstrucciones difundidas por medios locales indican que el vehículo habría pasado un semáforo en rojo, además de varias señales de detención, antes del impacto.

El impacto provocó lesiones gravísimas en los ocupantes.

Yasmeen Shaaf sufrió un traumatismo severo en la cabeza y otras lesiones corporales, de acuerdo con la información difundida durante la investigación. La pequeña fue trasladada a un hospital, donde finalmente se confirmó su muerte.

Su hermano de 7 años también sufrió heridas y tuvo que recibir atención médica.

Los menores viajaban sin cinturón ni sistema de sujeción

La investigación incorporó además otro elemento relacionado con la seguridad de los niños.

Según los fiscales, los dos menores viajaban en la parte trasera del vehículo sin los sistemas de sujeción correspondientes. Las acusaciones sostienen que no se encontraban correctamente sujetos mediante cinturones de seguridad o sistemas de retención infantil al momento del choque.

Este aspecto también pasó a formar parte del expediente porque, de acuerdo con los investigadores, incrementó la exposición de los menores al riesgo provocado por la conducción.

La combinación de varios factores —el supuesto consumo de alcohol, la velocidad, las maniobras realizadas antes del impacto y la presencia de dos niños en el vehículo— terminó convirtiéndose en uno de los ejes centrales de la investigación.

La acusación contra Jazmine Vann cambió después de la investigación

En las primeras etapas del expediente, Jazmine Vann había sido acusada de distintos delitos relacionados con el tránsito y la muerte de la menor. Entre ellos figuraban cargos vinculados con homicidio vehicular agravado, conducción bajo los efectos del alcohol y conducción temeraria.

Pero la investigación tomó otra dimensión cuando un gran jurado de Onondaga County elevó la acusación más grave contra ella.

La imputación pasó a incluir asesinato en segundo grado bajo la teoría de "depraved indifference". La fiscalía sostiene que la conducta atribuida a Vann habría creado un riesgo extremo para la vida de las personas que viajaban en el vehículo.

Es importante remarcar que se trata de una acusación y no de una condena. La responsabilidad penal definitiva deberá determinarse dentro del proceso judicial.

Vann permanece detenida y, según los reportes sobre la causa, enfrenta una fianza de 500.000 dólares.

La hermana que habría devuelto las llaves también fue acusada

La investigación no quedó limitada a quien manejaba.

Los fiscales sostienen que Ren-Tasia Broome tuvo una participación relevante porque habría devuelto a Vann las llaves que previamente habían sido retiradas por la policía.

Según la acusación, los agentes habían tomado esa medida precisamente porque consideraban que Vann estaba alcoholizada y no debía conducir.

Broome había indicado que ella se haría cargo del traslado. Sin embargo, los investigadores aseguran que posteriormente permitió que su hermana recuperara las llaves y se pusiera al volante.

Por ese motivo, Broome enfrenta un cargo de homicidio involuntario en segundo grado relacionado con la muerte de Yasmeen. También se le atribuyen otros cargos vinculados con las consecuencias del choque.

Durante una audiencia reciente, el fiscal Frank Pelosi cuestionó públicamente la actitud que, según su interpretación del expediente, habría mantenido Broome después de la tragedia. El funcionario afirmó haber revisado cientos de llamadas realizadas desde la cárcel y sostuvo que la acusada no habría asumido responsabilidad por lo sucedido.

Esas declaraciones forman parte de la posición de la fiscalía y no constituyen por sí mismas una determinación judicial sobre la responsabilidad de Broome.

Nathalie Alejandro se declaró culpable

La tercera mujer vinculada al expediente es Nathalie Alejandro, de 27 años, madre de Yasmeen y de su hermano.

Alejandro también resultó herida en el choque y posteriormente fue acusada de homicidio por negligencia criminal. La fiscalía sostuvo que la mujer sabía que Vann había consumido alcohol y que, pese a ello, permitió que su hija viajara en el vehículo conducido por ella.

El caso tuvo un nuevo giro el 4 de septiembre de 2026, cuando Alejandro se declaró culpable del cargo.

Como parte del acuerdo alcanzado con los fiscales, aceptó continuar colaborando con la investigación y prestar testimonio si fuera necesario durante el proceso contra las otras acusadas.

De acuerdo con los términos difundidos sobre el acuerdo, si cumple con las condiciones establecidas podría recibir una pena de cinco años de libertad condicional. En caso de incumplimiento de sus obligaciones de cooperación, el tribunal podría imponer una pena de prisión.

Su declaración se convirtió así en otro elemento relevante para la investigación del choque que terminó con la muerte de Yasmeen.

El padre de la nena pidió ayuda para afrontar la tragedia

Mientras el expediente avanzaba en los tribunales, la familia de la menor tuvo que enfrentar las consecuencias económicas y emocionales de la tragedia.

Mark Shaaf, padre de Yasmeen, inició una campaña solidaria para recaudar fondos destinados a afrontar gastos relacionados con la muerte de su hija y colaborar con la recuperación de su hijo, que resultó herido en el choque.

El padre también habló públicamente sobre el caso y expresó su reclamo de responsabilidad para quienes, según la investigación, tuvieron participación en los hechos que terminaron con la muerte de la pequeña.

La campaña recibió aportes de personas cercanas y miembros de la comunidad, que se organizaron para acompañar a la familia durante el proceso.

La muerte de Yasmeen generó así una doble repercusión: por un lado, el dolor de una familia que perdió a una niña de apenas tres años; por otro, una investigación penal que se fue ampliando con el paso de las semanas.

Una investigación que todavía continúa

A más de un mes del choque fatal, la causa permanece abierta y las distintas acusaciones deberán atravesar las etapas correspondientes del sistema judicial de Nueva York.

El expediente tiene como principal acusada a Jazmine Vann, quien enfrenta la imputación de asesinato en segundo grado bajo la teoría de indiferencia depravada. También está acusada Ren-Tasia Broome, señalada por la fiscalía por haberle entregado las llaves a su hermana después de que la policía había intervenido.

En paralelo, Nathalie Alejandro ya reconoció su responsabilidad penal mediante un acuerdo de culpabilidad y se comprometió a colaborar con los fiscales.

La investigación busca determinar con precisión qué ocurrió durante los minutos previos al impacto y cuál fue la responsabilidad individual de cada una de las personas involucradas.

Por ahora, el dato que atraviesa todo el expediente es la muerte de Yasmeen Shaaf, una nena de tres años que viajaba en el asiento trasero de una camioneta cuando el vehículo, según los fiscales, era conducido a una velocidad superior a los 70 mph en una zona donde el máximo era de 30.

El caso continúa en los tribunales mientras la familia intenta reconstruir su vida después de una tragedia que comenzó, según la reconstrucción fiscal, con una advertencia policial sobre el estado de la conductora y terminó minutos después con un impacto contra un árbol que provocó la muerte de la pequeña.

En pocas palabras

  • Tragedia en Syracuse: Una nena de 3 años murió tras un choque causado por una conductora alcoholizada y a alta velocidad.
  • Imputaciones: La conductora enfrenta cargos por homicidio en segundo grado; su hermana por entregarle las llaves; y la madre por homicidio por negligencia criminal.
  • Investigación en curso: Tres mujeres están involucradas penalmente en el siniestro vial que dejó además un niño herido.
Resumen generado por Thinkindot AI
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