Al respecto, Neder Aguirre, dijo a Cadena 3 que están decepcionados con la decisión del fiscal. "Estamos decepcionados por la decisión del fiscal porque pensamos que iba a pedir prisión efectiva y vamos a apelar al criterio de los jueces para que revoque eso y pueda mandar preso a los asesinos de nuestro hijo", planteó.
Por otra parte, Aguirre criticó al fiscal con un descargo contundente. "A nosotros no se nos van las ganas de pedir justicia por nuestro hijo solo porque el fiscal diga que Ghione era un adolescente y que recién estaba empezando a vivir", dijo. Y, de manera retórica, preguntó: "¿A usted le parece que en algún momento él sintió vergüenza o tuvo remordimiento?".
La carta completa de la hermana de Mateo
“Éramos nosotros dos. Como hermanos todo lo hacíamos juntos. En mi casa los lugares para comer siempre estuvieron designados. Mateo se sentaba al lado mío, no le gustaba poner la mesa y yo solía quejarme de eso.
Compartíamos habitación, cuando íbamos a dormir rezábamos juntos. Él repetía lo que yo decía. En el colegio era excelente, no le costaba aprender. Era muy inteligente.
Después de su muerte, una tarde cuando íbamos en el auto con mi papá y frenamos en un semáforo me dijo: ‘Luchi, ¿sabías que Mateo quería ser abanderado igual que vos fuiste?’. No me sorprendió lo que Mateo quería lograr, pero sí entró en mí una angustia y un dolor espantoso de saber que no pudo lograrlo.
Cuando voy caminando por la calle y me cruzo alguno de sus amiguitos o veo un grupo de niños que tienen la edad de Mateo, me lo imagino entre ellos, riendo y jugando como siempre lo hacía. Muchas veces, cualquiera sea el momento en que me encuentre, levanto la mirada al cielo y digo en voz baja: ‘¿Cómo sería este momento si vos estuvieras aquí?’.
En nuestra pieza su ropa sigue intacta. No podemos moverla del lugar en donde está. Sus juguetes, cartas y canicas están guardados en una caja donde conservan su esencia. Un cuadro con su nombre cuelga en la pared y las mediciones que hacíamos de nuestra altura se encuentran detrás de la puerta.
Siento que me quedaron muy pocas cosas de Mateo. A veces abro su placard y me pongo a buscar algo que me acerque más a él. Duermo abrazada a un oso que él usaba seguido y le pongo su perfume para sentirlo a mi lado. Tenemos un pen drive con fotos y videos de él que nos dedicamos a buscar y juntar luego de su muerte para verlo cuando lo consideraramos necesario, soy la única de los tres que pudo verlo.
Después que falleció Mateo, no pude volver a dormir en nuestra habitación, pasaron meses cuando por fin me animé, me sentía vacía, completamente sola en esas cuatro paredes donde antes compartía charlas, rezos, peleas y juegos.
Estaba sola acompañando a mi papá y a mi mamá que estaban destrozados al igual que toda la familia, fue muy duro y difícil salir adelante, nos costó y nos cuesta muchísimo.
Es un dolor inexplicable el saber que nunca más vas a verlo, escuchar su voz, escuchar su risa y ese ruido que él hacía con la lengua, no va a estar más al lado mío comiendo todos los días, no pude verlo con el uniforme del secundario ni haber compartido el momento de ir y volver juntos del colegio.
Por todo esto que me quitaron, no solo a mi sino y a mis padres y a toda mi familia quiero que se haga justicia, porque Mateo como niño y hermosa persona que era, inocente y bueno, se lo merece”.