La investigación surgió a partir de un supuesto encuentro que, de haberse comprobado, podía constituir un incumplimiento de las medidas impuestas a Moyano y derivar en su detención.
Tras la conclusión de la Fiscalía, Moyano volvió a solicitar que se levanten las medidas de restricción que pesan sobre él. (Foto: archivo)
El informe final señaló que “No fue posible reconstruir mediante fuentes abiertas el posible encuentro -sin fecha precisa- entre Moyano y Arizaga”.
Como parte de las medidas realizadas, se estableció que Moyano ingresó al establecimiento el 31 de agosto y permaneció allí hasta el 11 de septiembre, utilizando la habitación 603.
El martes 15 de septiembre por la tarde, personal del Ministerio Público Fiscal y de la Unidad de Apoyo Operativo de las Fuerzas de Seguridad se presentó en el hotel de avenida Belgrano al 538. Una empleada entregó voluntariamente el DVR del establecimiento, que fue trasladado para su análisis.
Luego de revisar las imágenes y completar las pericias, los investigadores determinaron que no había registros de Arizaga en el hotel durante el período en el que Moyano permaneció allí.
Tras la conclusión de la Fiscalía, Moyano volvió a solicitar que se levanten las medidas de restricción que pesan sobre él.
El origen de la investigación
El expediente se abrió el 4 de agosto después de que se difundieran imágenes de Arizaga mientras corría por la Avenida del Libertador al 5400, en el barrio de Belgrano. La intervención de efectivos de la Policía de la Ciudad derivó en el inicio de una investigación que terminó con la imputación de Moyano.
Semanas después, el 24 de agosto, la influencer se presentó ante la fiscalía junto a su abogado para ampliar su testimonio y cuestionó la versión que había dado origen al expediente.
Durante esa declaración afirmó que era “falso” que hubiera manifestado ante la policía haber sido víctima de violencia por parte de su pareja.
Al reconstruir los hechos de aquel fin de semana, sostuvo que había compartido distintas actividades con Moyano, con quien mantiene una relación desde enero. Según relató, estuvieron junto a familiares del exdiputado, asistieron a un partido de River y más tarde regresaron al departamento para ver una película.
La joven explicó además que conserva pocos recuerdos de aquella madrugada y vinculó esa situación al consumo de drogas. “No recuerdo ni haber estado mal, todo me lo olvidé”, expresó.
Arizaga también negó haber sufrido agresiones físicas o verbales durante la relación. Además, aseguró que no recuerda haber dicho que fue golpeada o privada de la libertad, aunque admitió que pudo haber mencionado que la perseguían debido al estado de confusión que atravesaba en ese momento.