Antes de su detención, Macarena llamaba la atención en redes sociales por mostrar un estilo de vida de alto poder adquisitivo. Publicaba imágenes de viajes a París y el Caribe, una casa a estrenar en Ituzaingó, ropa de marcas internacionales, cirugías estéticas, vehículos de lujo y costosos regalos para familiares. Incluso había anunciado la apertura de una concesionaria de autos usados.
Sin embargo, la investigación judicial sostiene que no registraba un empleo formal ni movimientos financieros que justificaran ese patrimonio, lo que despertó sospechas durante la pesquisa.
Seguimientos, vigilancia y pruebas clave
De acuerdo con el procesamiento, efectivos de Gendarmería Nacional realizaron durante semanas tareas de inteligencia y vigilancia sobre la influencer. Entre otras medidas, la siguieron desde un boliche porteño hasta su vivienda en Ituzaingó y documentaron distintos movimientos considerados compatibles con la venta minorista de drogas.
Según la resolución judicial, los investigadores observaron reiterados encuentros breves con personas que llegaban en vehículos hasta su domicilio, donde presuntamente se realizaban los denominados "pasamanos", una modalidad habitual en la comercialización de estupefacientes.
Además, durante una vigilancia, los gendarmes recuperaron una bolsa de residuos que la mujer había descartado fuera de su vivienda. En su interior encontraron envoltorios con restos de un polvo rosado, que posteriormente fue identificado como tusi.
El allanamiento y la pistola Glock
Uno de los momentos más relevantes de la investigación ocurrió durante el allanamiento realizado el 21 de abril en la vivienda de Distefano. Según el expediente, los efectivos golpearon reiteradamente la puerta sin obtener respuesta y finalmente ingresaron por la fuerza.
La influencer fue encontrada en una habitación del primer piso empuñando una pistola Glock calibre 9 milímetros, que tenía una bala en la recámara. Posteriormente se comprobó que el arma estaba registrada a su nombre.
Durante el procedimiento también fueron secuestrados siete gramos de tusi distribuidos en tres bolsas, además de otros elementos que quedaron incorporados como prueba en la causa.
Macarena Distefano, de 30 años, fue detenida por Gendarmería. (Foto: Instagram)
Qué valoró la Justicia para procesarla
En su resolución, el juez destacó no solo las pruebas obtenidas durante los seguimientos y allanamientos, sino también la actitud adoptada por la acusada durante el proceso.
El magistrado señaló que Distefano se negó a declarar durante la indagatoria y también rechazó entregar las claves de acceso de sus teléfonos iPhone, entre ellos modelos de última generación, una decisión que dificulta el análisis forense de los dispositivos.
La investigación continúa para determinar el alcance de la presunta organización narcocriminal y la responsabilidad de los demás sospechosos involucrados, entre ellos quien es señalado como el supuesto líder de la banda, cuya situación procesal todavía se encuentra bajo revisión de la Cámara Federal de San Martín.