Este dato no es menor. En su primera declaración, el padre de Loan había asegurado no conocer ni haber tenido contacto con estas personas el día de la desaparición. Sin embargo, las fotografías demostrarían lo contrario.
“Las fotos son de ese día. Se ve la camioneta en la que encontraron rastros de Loan. Y él jura que no los conocía…”, insistió el periodista, poniendo en duda la veracidad del testimonio de José Peña ante los fiscales.
Este nuevo hallazgo vuelve a poner el foco sobre los adultos del entorno familiar y sobre posibles encubrimientos que se habrían llevado a cabo desde el primer momento de la investigación.
El desesperado pedido de la madre: “No sé por qué le hicieron esto a mi nene”
En paralelo a las revelaciones periodísticas, la mamá de Loan, María, volvió a hablar ante las cámaras. Su testimonio, cargado de dolor y súplica, conmovió al país.
“Él tiene que estar en algún lado. Yo lo que pido es que esté bien. Le pido a la Virgen que lo tengan abrigado porque él se fue con una remerita”, dijo la mujer, en un pedido desesperado que refleja el paso del tiempo sin respuestas.
“Pido que le den de comer y que lo devuelvan rápidamente. No quiero que llegue al mes. No queremos eso. Estamos destrozados con mis hijos. Sus hermanitas lo quieren ver acá, porque lo extrañan”, agregó, visiblemente quebrada.
Pero la declaración más desgarradora llegó en otro momento de la entrevista:
“Pedimos que me lo devuelvan. No sé por qué hicieron eso con mi nene. Si hubieran querido hacer algo, me lo hubieran hecho a mí. No sé... Que me encajen un tiro, pero no a mi nene...”, expresó entre lágrimas.
Las palabras de María reflejan el calvario emocional de una familia que busca respuestas y la creciente presión social por esclarecer un caso que cada vez se aleja más de la hipótesis de una simple desaparición.
Testimonio inesperado en Uruguay: “Estoy segura de que era él”
En medio de esta ola de revelaciones, una nueva pista podría abrir una línea de investigación internacional. Una periodista uruguaya, que prestó declaración con identidad reservada, aseguró haber visto al pequeño Loan en Paysandú, una ciudad ubicada al oeste de Uruguay.
Según relató la mujer al periodista Alejandro Pueblas, el encuentro fue casual, pero lo que el niño dijo le quedó grabado:
“Estoy segura de que era él. Me llamó la atención porque estaban con bolsos”, relató.
“El nene me habló del gato que se le había muerto, que le rezaba todas las noches, y me dijo que tenía un primo que se llamaba Tomi”, detalló la periodista, lo que coincide con datos personales de Loan, que no han sido difundidos ampliamente en los medios.
La mujer no se quedó con la duda. Decidió hacer la denuncia y la Policía uruguaya revisó las cámaras de seguridad de la zona. “Yo me di cuenta, después, de que podría tratarse de Loan. No quise quedarme con la duda”, agregó.
Este nuevo testimonio podría darle un giro al caso, ampliando la investigación a nivel internacional y poniendo en jaque a quienes siguen creyendo en una hipótesis local o accidental.
¿Red de trata? ¿Encubrimiento? Las teorías que cobran fuerza
Desde hace meses, las sospechas sobre una posible red de trata ganaron peso dentro de la investigación. La detención de funcionarios públicos, cambios en las declaraciones, presuntos encubrimientos familiares y la aparición de pruebas físicas en vehículos vinculados al círculo cercano de Loan, como pelos y rastros biológicos, refuerzan la hipótesis de que el niño fue víctima de un rapto planificado.
Ahora, con estas nuevas fotografías y el testimonio uruguayo, la teoría del secuestro con traslado al extranjero comienza a tomar forma concreta.
Los fiscales del caso no han emitido declaraciones recientes, pero se espera que el contenido de las fotos sea incorporado a la causa, al igual que el testimonio de la periodista uruguaya.
La causa Loan: un rompecabezas sin resolver
A un año de su desaparición, el caso Loan Peña se ha convertido en uno de los más conmovedores y complejos de la historia reciente argentina. El paso del tiempo, lejos de apaciguar los ánimos, ha profundizado la indignación social, en especial al aparecer pruebas que sugieren negligencia, encubrimiento e incluso participación activa de adultos cercanos al niño.
Mientras tanto, la familia continúa viviendo una pesadilla sin fin, rogando por alguna señal, alguna pista más concreta que lleve al reencuentro. Los argentinos, cada vez más atentos a las novedades del caso, reclaman justicia y verdad, en medio de un silencio judicial que se vuelve ensordecedor.