La investigación por el crimen de Alfredo Alberto Carbano, el jubilado de 71 años que fue encontrado enterrado en un médano de Las Toninas, avanza sobre una hipótesis que cobra cada vez más fuerza mientras se esperan los resultados de la autopsia.
Tras el hallazgo del cuerpo y la detención de dos sospechosos, la investigación avanzó sobre una reconstrucción de las últimas horas de la víctima.
La investigación por el crimen de Alfredo Alberto Carbano, el jubilado de 71 años que fue encontrado enterrado en un médano de Las Toninas, avanza sobre una hipótesis que cobra cada vez más fuerza mientras se esperan los resultados de la autopsia.
Según la reconstrucción realizada por los investigadores, la víctima habría compartido una reunión con los dos detenidos, un hombre de 31 años y un adolescente de 17, en la que se produjo una fuerte discusión que terminó con un ataque utilizando un elemento contundente.
La principal sospecha es que, tras el homicidio, los acusados cargaron el cuerpo en la camioneta de Carbano, lo trasladaron hasta una zona de médanos y lo enterraron con el objetivo de ocultar el crimen.
Carbano, un ex integrante de la Policía Federal Argentina, era buscado desde el 26 de junio, cuando su vivienda en Las Toninas apareció incendiada y no había rastros de él.
Dos días más tarde, los investigadores encontraron abandonada su camioneta en una zona de médanos, un hallazgo que desde el comienzo alimentó la hipótesis de un crimen.
Finalmente, tras más de dos semanas de búsqueda, un operativo conjunto de Bomberos, Policía Científica, Defensa Civil y la Brigada K9 permitió encontrar el cuerpo enterrado entre Las Toninas y el kilómetro 314 de la Ruta Provincial 11, a aproximadamente un kilómetro de donde había sido localizada la camioneta.
Después del hallazgo, la Justicia ordenó la detención de los dos sospechosos, quienes mantenían una relación cercana con la víctima y, según la investigación, solían reunirse en su casa, donde compartían comidas, consumían alcohol e incluso pasaban la noche.
En un primer momento ambos habían declarado como testigos, pero las contradicciones en sus versiones y el análisis de las cámaras de seguridad complicaron su situación procesal.
El sábado, los investigadores realizaron cinco allanamientos en distintos domicilios vinculados a los acusados.
Durante los procedimientos secuestraron palas, machetes, una barreta, un hacha, 12 teléfonos celulares y una frazada con manchas de sangre, además de otros elementos que serán sometidos a pericias para determinar si fueron utilizados durante el crimen o para ocultar el cuerpo.
La causa está a cargo del fiscal Pablo Gamaleri, titular de la UFI N.º 11 de La Costa, con la intervención del fiscal general Diego Escoda y de la fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Mónica Ferré, ya que uno de los imputados es menor de edad.
Mientras aguardan los resultados de la autopsia, los investigadores intentan reconstruir con precisión qué ocurrió dentro de la vivienda de Carbano y establecer cuál fue el móvil del homicidio.