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Mar del Plata: así fue un violento robo a una panadería llena de clientes

Entre las víctimas había jubilados y menores. Los sospechosos atacaron en hora pico y luego escaparon, pero todo quedó registrado por las cámaras de seguridad, aunque los delincuentes están prófugos.

Así fue un violento robo a una panadería llena de clientes.

Así fue un violento robo a una panadería llena de clientes.

Un violento robo tuvo lugar en una panadería ubicada en la calle Colón al 9300, en Mar del Plata, cuando un delincuente ingresó armado al local llamado Chloe el domingo cerca de las 11 de la mañana y asaltó a los presentes en plena hora pico. La secuencia fue captada por las cámaras de seguridad y ahora forma parte de una causa judicial en curso.

En total, al menos nueve personas esperaban su turno para comprar cuando un hombre armado, con el rostro cubierto y actitud agresiva, irrumpió en el lugar gritando. El ladrón amenazó a los presentes y exigió que todos se tiraran al piso, mientras empuñaba un arma tipo “tumbera”.

Con un casco de moto puesto, el delincuente exigía que nadie hiciera movimientos bruscos. “Todos al piso que está la criatura”, gritó, en referencia a la hija de uno de los clientes. Entre las víctimas se encontraba un jubilado, un padre con su niña y varios adultos. Las empleadas, que se encontraban detrás del mostrador, lograron esconderse para resguardarse del ataque.

Con los clientes reducidos en el suelo, el delincuente comenzó a exigir objetos personales. Se llevó al menos dos teléfonos celulares y golpeó con su arma al hombre mayor, quien sufrió heridas menores.

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El asalto duró apenas unos minutos, pero generó un caos total. Una vez consumado el robo, el hombre escapó rápidamente del lugar.

Todo quedó grabado

La cámara de seguridad del local captó el momento exacto del ingreso del delincuente, sus amenazas, el sometimiento de las víctimas y la posterior huida. Las imágenes fueron entregadas a la Policía de Mar del Plata y ya están en manos del fiscal Fernando Berlingeri, quien está a cargo de la investigación.

A partir del material fílmico, los investigadores buscan identificar al agresor. Hasta el momento, se presume que no actuó solo. Según informaron fuentes oficiales, otro hombre lo habría esperado en una moto tipo enduro blanca y negra sobre la calle Portugal, lista para facilitar la fuga. Ambos sospechosos están siendo intensamente buscados por las autoridades locales.

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El momento del asalto.

El momento del asalto.

Otro hecho similar: una heladería también fue blanco de la violencia

El mismo fin de semana, otra escena de inseguridad sacudió a Mar del Plata. Esta vez, en una heladería ubicada en la intersección de Alberti y Lamadrid, un delincuente protagonizó un robo violento en tan solo 58 segundos.

El sábado por la noche, minutos después de las 21, un hombre con la cara cubierta ingresó al local mientras una clienta se encontraba pagando. Sin previo aviso, el ladrón se dirigió directamente hacia la mujer e intentó arrebatarle la billetera. Al ver que la víctima intentaba esconder su cartera, el sujeto la empujó con fuerza, provocando su caída al suelo.

La empleada, paralizada por la situación, no logró intervenir. Cuando el delincuente logró acceder a la caja registradora, la vació por completo. Pero no conforme con eso, comenzó a exigir más dinero. “Yo no sé nada”, respondió la empleada, aterrada.

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El robo en la heladería antes del ocurrido en la panadería. 

El robo en la heladería antes del ocurrido en la panadería.

Finalmente, tras lanzar insultos y amenazas, el agresor se retiró del lugar con una suma menor de dinero. A pesar de la violencia del episodio, no hubo heridos de gravedad.

Dos robos en menos de 24 horas

Ambos robos —el de la panadería Chloe y el de la heladería— ocurrieron con apenas unas horas de diferencia. En ambos casos, los delincuentes actuaron con violencia, durante el horario comercial y con clientes presentes. Además, utilizaron el mismo recurso: cubrir su rostro y portar un arma.

Las similitudes entre los hechos no pasaron desapercibidas para los investigadores. Aunque todavía no se ha confirmado una conexión directa, se analiza la posibilidad de que los autores pertenezcan a una misma banda o que se trate de un patrón de robo que se repite en la ciudad costera.