El asalto duró apenas unos minutos, pero generó un caos total. Una vez consumado el robo, el hombre escapó rápidamente del lugar.
Todo quedó grabado
La cámara de seguridad del local captó el momento exacto del ingreso del delincuente, sus amenazas, el sometimiento de las víctimas y la posterior huida. Las imágenes fueron entregadas a la Policía de Mar del Plata y ya están en manos del fiscal Fernando Berlingeri, quien está a cargo de la investigación.
A partir del material fílmico, los investigadores buscan identificar al agresor. Hasta el momento, se presume que no actuó solo. Según informaron fuentes oficiales, otro hombre lo habría esperado en una moto tipo enduro blanca y negra sobre la calle Portugal, lista para facilitar la fuga. Ambos sospechosos están siendo intensamente buscados por las autoridades locales.
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Otro hecho similar: una heladería también fue blanco de la violencia
El mismo fin de semana, otra escena de inseguridad sacudió a Mar del Plata. Esta vez, en una heladería ubicada en la intersección de Alberti y Lamadrid, un delincuente protagonizó un robo violento en tan solo 58 segundos.
El sábado por la noche, minutos después de las 21, un hombre con la cara cubierta ingresó al local mientras una clienta se encontraba pagando. Sin previo aviso, el ladrón se dirigió directamente hacia la mujer e intentó arrebatarle la billetera. Al ver que la víctima intentaba esconder su cartera, el sujeto la empujó con fuerza, provocando su caída al suelo.
La empleada, paralizada por la situación, no logró intervenir. Cuando el delincuente logró acceder a la caja registradora, la vació por completo. Pero no conforme con eso, comenzó a exigir más dinero. “Yo no sé nada”, respondió la empleada, aterrada.
Captura
El robo en la heladería antes del ocurrido en la panadería.
Finalmente, tras lanzar insultos y amenazas, el agresor se retiró del lugar con una suma menor de dinero. A pesar de la violencia del episodio, no hubo heridos de gravedad.
Dos robos en menos de 24 horas
Ambos robos —el de la panadería Chloe y el de la heladería— ocurrieron con apenas unas horas de diferencia. En ambos casos, los delincuentes actuaron con violencia, durante el horario comercial y con clientes presentes. Además, utilizaron el mismo recurso: cubrir su rostro y portar un arma.
Las similitudes entre los hechos no pasaron desapercibidas para los investigadores. Aunque todavía no se ha confirmado una conexión directa, se analiza la posibilidad de que los autores pertenezcan a una misma banda o que se trate de un patrón de robo que se repite en la ciudad costera.