Según informó el funcionario judicial, la mujer había llegado el miércoles desde Buenos Aires junto con un hombre. Al parecer habían pagado el primer día con transferencia bancaria y después abonaron en efectivo el resto de la estadía. La pareja debía dejar el hotel, pero como no tenían noticias los encargados decidieron entrar a la habitación.
Desde el lugar empezaba a emanar un olor putrefacto. “Era una mujer, precisamente quien había hecho la reserva, que sería oriunda de Buenos Aires. Estaba boca abajo sumergida”, apuntó Spelta, en declaraciones a la prensa local.
“En principio no hallamos signos de violencia, pero no podemos descartar nada porque el cuerpo tiene un proceso de putrefacción avanzado que obliga a que se le practique la autopsia para establecer la causa de la muerte”, agregó.
Sobre la data de la muerte, se calculaba entre la última vez que fue vista en el hotel, la mañana del domingo, y una estimación a simple vista realizada por una médica forense que evaluó que podría datar de hasta 36 horas antes del hallazgo.
Respecto del hombre sólo se sabía de él la identidad con la cual se registró en el hotel mientras se esperaba que el análisis de las cámaras de vigilancia del hotel ayudase a establecer cuándo y cómo se retiró, lo cual hasta ayer se ignoraba. Tampoco se encontró ningún elemento que pudiera pertenecerle, ya que todo lo hallado -vestimenta, valijas, documentación- era de la mujer.
El fiscal indicó que se encontraron elementos que dan a entender que en el cuarto se había consumido drogas, más específicamente crack. Hasta la noche del lunes el hallazgo se prefiguraba como una muerte por consumo de drogas, un accidente doméstico o bien la mujer pudo haber sido asfixiada.