La mujer ya tenía una restricción perimetral en su contra, emitida por el Juzgado de Familia N°5. La medida había sido notificada el pasado 13 de marzo, con el objetivo de proteger a la menor y a su padre de posibles episodios de violencia. Sin embargo, la acusada hizo caso omiso a la orden judicial y decidió ingresar al domicilio de su expareja, desencadenando el brutal ataque.
El incumplimiento de la perimetral es un delito grave y, en este caso, derivó en una nueva agresión con consecuencias físicas y emocionales para la niña. Ahora, la Justicia deberá determinar qué medidas tomar respecto a la detenida, quien enfrenta cargos que podrían agravarse en las próximas horas.
Por el momento, la Fiscalía ordenó que la mujer permanezca aprehendida mientras avanzan las investigaciones. Se espera que en los próximos días se definan posibles imputaciones adicionales, dependiendo de los informes médicos y las pruebas que se sumen al expediente.
El caso ha generado un fuerte impacto en la comunidad platense, donde muchos vecinos exigen que se refuercen los mecanismos de control para garantizar que las restricciones perimetrales se cumplan efectivamente y no terminen en hechos trágicos como este.