El blanco de la balacera habría sido el padre del menor, conocido como “Peladito”, quien había salido en libertad recientemente. El niño sería sobrino de Horacio “Totín” Martínez, un joven de 21 años asesinado a tiros en mayo de este año, también en Frontera. Además, tendría vínculos familiares con “Pocholito”, otro joven con antecedentes por robos, intentos de homicidio y otros hechos violentos desde muy corta edad.
Tras el crimen, los atacantes abandonaron e incendiaron el auto en un camino rural cercano a Josefina, otra localidad santafesina.
La investigación quedó en manos de la Justicia de Santa Fe, que intenta determinar las responsabilidades del hecho y confirmar si se trató de una venganza vinculada al narcotráfico.