Durante la requisa, los gendarmes hallaron 31 bultos ocultos entre la mercadería, que contenían paquetes rectangulares tipo “ladrillo” con un peso total de 861 kilos con 950 gramos de cocaína. Como resultado del procedimiento, tres personas fueron arrestadas en el lugar.
Luego del operativo, se ordenaron ocho allanamientos en distintos puntos del país. Todo lo secuestrado fue trasladado a Córdoba, donde intervienen la Fiscalía Federal Nº3 y el Juzgado Federal Nº1 de esa provincia.
La investigación continuó durante el resto del año y tuvo un nuevo avance en mayo, cuando los agentes lograron detener al jefe del grupo criminal. El operativo tuvo lugar en Córdoba, sobre la Ruta Nacional N°9, a la altura de San José de la Dormida, donde Gendarmería montó un control con apoyo del Escuadrón 65 y de la Policía provincial. El detenido, que lideraba la red desde Bolivia, fue alojado en el Establecimiento Penitenciario N°9 de Córdoba.
Luego de ese arresto, la Unidad de Inteligencia Criminal “Córdoba” reactivó el intercambio de datos con la Red de Búsqueda Activa de Fugitivos de AMERIPOL, con el objetivo de localizar a otro de los miembros clave del clan: el proveedor que abastecía cocaína a las provincias del norte argentino y que contaba con una orden de captura internacional.
Además del líder y del proveedor, ya fueron procesados con prisión preventiva varios integrantes del entramado narco. Según medios cordobeses, figuran entre ellos Juan Carlos “Sieto” Brizuela (46), Sergio Ariel Brizuela (47), Rodrigo Carlos Emanuel “Goqui” Brizuela (24), Facundo Carlos Gabriel Brizuela (20), Romina Margarita Brizuela (24), Ramiro Felix Tapia (42), Paola Beatriz Guerrero (34), José María Astorga (23), Rosa Margarita Espinoza (51), Jazmín Ayelén Choque (23), Javier Luis Humacata (43) y Fátima del Valle Brizuela (28). Todos enfrentan embargos que, en conjunto, ascienden a 1.400 millones de pesos.