El ataque en Núñez: 30 puñaladas en una noche aterradora
El episodio violento se desató el pasado lunes por la noche, en una pizzería ubicada en las calles Quesada y Cabildo, donde trabajaba la víctima. Las cámaras de seguridad captaron el momento en que Sergio Sarria llegó al lugar y, tras una discusión desde la calle, ingresó al local y comenzó su brutal ataque.
Detalles del ataque:
- Puñaladas repetidas: La víctima recibió más de 30 heridas, concentradas en el cuello, la cara y el costado del cuerpo.
- Duración prolongada: La agresión se extendió por más de 35 segundos, incluso después de que la mujer cayera al suelo.
- Intervención desesperada: Los empleados del local intentaron detenerlo lanzándole objetos, pero solo lograron frenar la violencia cuando uno de ellos utilizó un palo de hierro para enfrentarlo.
Según los testigos, tras el ataque, Sarria caminó por el local con una extraña tranquilidad. Se quitó la campera y la mochila mientras los empleados llamaban a la policía.
Cuando los efectivos policiales llegaron al lugar, Sarria dejó entrever su estado mental con una frase desgarradora: “Mi hija no me quiere, me voy a matar”. Acto seguido, intentó quitarse la vida clavándose el cuchillo en el cuello en dos ocasiones. Aunque una de las heridas fue grave, fue trasladado rápidamente al hospital Pirovano, donde recibió atención médica.
Apenas unas horas después, y tras ser estabilizado, Sarria fue dado de alta y trasladado a la comisaría vecinal correspondiente. Quedó bajo custodia a la espera de ser sometido a indagatoria.
La mujer atacada fue llevada de urgencia al hospital Pirovano con heridas graves que pusieron en riesgo su vida. Afortunadamente, su estado es estable y permanece internada bajo observación debido a la gravedad de las lesiones. Su recuperación será un proceso largo y complicado, pero fuentes médicas aseguraron que está fuera de peligro.
El perfil de Sergio Sarria presenta un contraste perturbador entre su carrera artística y el violento episodio que lo llevó a los titulares. Este actor, quien había trabajado en películas reconocidas y era respetado en el circuito teatral, sorprendió a quienes lo conocían con un hecho tan extremo. Durante años, Sarria fue considerado un profesional dedicado, alguien que había logrado destacar en un ambiente competitivo como el del cine argentino.
Sin embargo, este ataque ha puesto su vida bajo la lupa, revelando un lado oscuro que era desconocido incluso para sus colegas y amigos cercanos. La frase pronunciada antes de su intento de suicidio, en la que menciona la relación con su hija, podría ser clave para entender su estado emocional previo al ataque.
Tras ser detenido, Sarria enfrentará el proceso judicial que determinará su futuro. Mientras tanto, la justicia intenta reconstruir los hechos y entender los motivos que llevaron al actor a cometer este violento acto. Los testimonios de los empleados de la pizzería, así como las grabaciones de las cámaras de seguridad, serán pruebas fundamentales para esclarecer lo ocurrido.
Los especialistas también evalúan el estado psicológico del agresor, un factor que podría influir en el desarrollo del caso.