El septiembre del año pasado, después de burlar a la Justicia durante cinco meses, Pedro Olmos fue detenido en su casa de Burzaco acusado de violar a una nena de 13 años. Estaba a punto de recibir su condena cuando estalló la pandemia de coronavirus y desde hace tres semanas cumple prisión domiciliaria a pocos metros de distancia de donde vive la víctima.












