La joven salió de la casa pidiendo ayuda a gritos a los policías, y por consecuencia su padre se subió al auto y se fue abandonándola en el medio de la calle.
Sola en la comisaría con un depredador
Por este motivo, y al ser la adolescente una menor de edad los oficiales la llevaron a la comisaría y le permitieron llamar a su abuela materna para que la pase a buscar. Después, como ya habían cumplido su turno, la víctima quedó al cuidado de Córdoba, que estaba de guardia.
Según relató la joven, el condenado la forzó a entrar a una habitación con él, empezó a manosearla y finalmente la violó.
Paralizada por el miedo la víctima entró en shock en un principio pero luego recordó que tenía su celular en el bolsillo y grabó un audio que más tarde le envió a un amigo.
En la grabación ella pide que la deje y le advierte que estaba entrando alguien para que él hable y quede registrada su voz.
La víctima le contó a su abuela lo ocurrido, pero ella no hizo nada. Días después se lo contó a su madre y ella sí radicó la denuncia.