Las cámaras lo registraron todo
Según indicaron fuentes municipales, las cámaras de seguridad del vivero registraron claramente el momento en que ambos empleados ingresaban al baño durante el horario laboral. “Ellos sabían perfectamente que estaban siendo filmados, pero no parecieron preocuparse”, señalaron testigos. La difusión interna del video generó un revuelo inmediato entre los empleados del lugar y escaló hasta el despacho de la intendenta Salzotto.
Tras analizar la evidencia, la máxima autoridad comunal resolvió despedir de inmediato al hombre, mientras que la mujer conservó su puesto de trabajo. Esta decisión fue comunicada oficialmente el jueves por la propia intendenta, quien explicó que la medida buscó proteger a la trabajadora, dado que se encontraba en una posición laboral inferior a la de su compañero y, por lo tanto, podía haber actuado bajo presión o temor.
Identidades bajo reserva en una ciudad pequeña
Pese al escándalo mediático, hasta el momento no trascendieron los nombres de los protagonistas, aunque se sabe que ambos son vecinos de Catriel, una ciudad que cuenta con poco más de 20.000 habitantes. La reserva de sus identidades busca proteger su intimidad y evitar posibles represalias o actos de violencia por parte de terceros.
La repercusión del hecho no tardó en llegar a las redes sociales, donde los rumores y comentarios cruzados se multiplicaron. Algunos usuarios criticaron a las autoridades municipales por lo que consideran un acto de desigualdad en las sanciones, mientras que otros apoyaron la decisión de la intendenta, valorando su intento por proteger a la mujer involucrada.
Impacto en la imagen del municipio
El caso generó una fuerte conmoción en la comunidad, que nunca antes había sido testigo de un escándalo similar protagonizado por empleados públicos. La imagen del municipio quedó dañada, y varios referentes sociales comenzaron a exigir medidas más estrictas para evitar que hechos de esta naturaleza vuelvan a repetirse. “No se trata sólo de lo que pasó, sino del mensaje que se envía a la sociedad”, señaló un vecino.
El municipio enfrenta ahora el desafío de recomponer su reputación y de establecer normas claras sobre el comportamiento de los empleados durante el horario laboral. La noticia también llegó a medios nacionales, que replicaron la información y pusieron a Catriel en el centro de la atención pública.
La intendenta Salzotto: “Actuamos con celeridad”
Consultada por medios locales, la intendenta Daniela Salzotto defendió su decisión de despedir al hombre, argumentando que fue una medida “necesaria” y que se adoptó “con la celeridad que el caso requería”. Salzotto remarcó que la situación se resolvió de manera “inmediata” para proteger el ambiente laboral del municipio y evitar que se generaran situaciones de acoso o intimidación hacia otros empleados.
“Entendemos que fue un hecho lamentable, pero actuamos pensando en el bienestar de todos los trabajadores”, sostuvo la jefa comunal. Además, destacó que la trabajadora involucrada conservará su empleo, aunque se analiza si será reubicada en otro sector para resguardar su integridad.
Polémica y reacciones divididas
A pesar de las explicaciones oficiales, el tema sigue generando debates encendidos entre los vecinos de Catriel. Algunos sostienen que el despido del hombre fue una medida justa, dado que ocupaba un puesto de responsabilidad superior. Otros, en cambio, opinan que ambos deberían haber sido sancionados por igual, ya que la relación íntima fue consensuada y ocurrió durante el horario de trabajo.
“No podemos permitir que haya favoritismos”, opinó un vecino, mientras que otro expresó: “Me parece bien que hayan protegido a la mujer, porque seguramente estaba en una situación complicada por la jerarquía del hombre”. Las discusiones se extendieron a grupos de WhatsApp y foros locales, donde el tema sigue siendo el centro de atención.
¿Qué pasará ahora?
El despido del trabajador dejó vacante un puesto clave en el Vivero Municipal, lo que obliga a la Municipalidad a reorganizar las cuadrillas y asignar nuevas responsabilidades. Además, se espera que en los próximos días se realicen capacitaciones internas para reforzar las normas de conducta y evitar que situaciones similares vuelvan a producirse.
Mientras tanto, la mujer continúa desempeñándose en su puesto, aunque bajo estricta supervisión y con la posibilidad de ser trasladada a otro área. Las autoridades municipales están trabajando en un protocolo de actuación para abordar casos de relaciones impropias en el lugar de trabajo, especialmente cuando existen diferencias jerárquicas que pueden dar lugar a situaciones de vulnerabilidad o abuso de poder.