Tras esto, la segunda muerte se dio en julio de 2021, con el fallecimiento de la hija de 10 años, “llevada por la madre del detenido y el detenido por un dolor en el pecho, según su padre. Se dio la misma situación: le hacen estudios de rigor, era un malestar leve, todo arrojaba un cuadro normal. La dejan en observación con el suero colocado. En esta oportunidad, el suero aparece manipulado”.
De acuerdo a la fiscal, cuando la nena se descompensa, estaba al cuidado de su padre. “Cremaron los cuerpos del hermano y la hija. Él era el encargado de toda la cuestión relativa. Trabajaba en una casa funeraria", recalcó.
Por último, la tercera muerte se dio días atrás, cuando el hombre llevó a su madre al hospital. "En esta tercera oportunidad, se constató una pinchadura concreta”, firmó la funcionaria. “Cuando fallece la madre, la llevan a a sala de shock y cuando vuelven, encuentran la vía del suero pinchada y una ampolla caía en la habitación, abierta. Era de diazepam. No se correspondía con la marca que se trabaja en el hospital, no se le había suministrado a ningún otro paciente ni tenía el rótulo de ningún paciente", explicó.
"Él insistía con que (la madre) tenía que quedar internada, que no la iba a llevar a la casa, con que le pongan suero y esté en una habitación privada", afirmó sobre el momento previo a la internación. Por último, la fiscal sostuvo que "las similitudes de los hechos son incriminantes" y que el hombre "había realizado búsquedas (por internet) acerca de qué pasaba si se inyecta aire en las venas de las personas.