La situación se agravó cuando las autoridades recibieron llamados que alertaban por las detonaciones y por el presunto robo de una moto durante el propio funeral. Ante esta situación, el fiscal Adrián Arribas, titular de la UFI N°2 de Laferrere, dispuso un operativo en inmediaciones del cementerio.
La llegada de los policías provocó momentos de fuerte tensión. Según indicaron fuentes del caso, Gabriel Herrera, padre del adolescente fallecido, enfrentó a los efectivos y cuestionó su presencia durante el funeral. Finalmente, el hombre fue detenido. El fiscal Arribas lo acusa de tenencia ilegal de arma de guerra, luego de que los agentes encontraran entre sus pertenencias una pistola calibre .380 que llevaba en la cintura.
En medio del procedimiento se produjeron nuevos disturbios y los policías utilizaron munición antitumulto. Además del padre de L.G.H., otros cuatro menores fueron aprehendidos. Entre ellos hay dos adolescentes de 15 años, quienes por su edad son no punibles según el régimen penal juvenil vigente.
Como resultado del operativo, la Policía secuestró nueve motocicletas, entre las cuales se encontraba una que tenía pedido de secuestro por robo.
Dos menores habrían disparado contra la Policía
Uno de los puntos que ahora investiga la Justicia está relacionado con una Corven Energy de 110 cc que tenía pedido de secuestro. De acuerdo con la investigación, en esa moto circulaban dos de los adolescentes señalados por haber disparado contra los policías durante el operativo.
Los sospechosos fueron perseguidos y, según la hipótesis de los investigadores, habrían descartado el arma utilizada durante la fuga.
La Justicia busca ahora reconstruir los incidentes ocurridos durante el funeral y determinar las responsabilidades de cada una de las personas involucradas, mientras continúa en paralelo la causa por la muerte del adolescente durante el intento de robo al policía en Laferrere.