En tanto, Alarcón intentó despegarse de la grave acusación en su contra. "No soy un asesino, no maté a nadie", recalcó. Además, aseguró que es el "único que no desenfundó el arma" en la fatídica madrugada del 6 de agosto de 2020, aunque las pruebas y los videos mostraron lo contrario.
Por otra parte, también cuestionó el trato de la Policía para él y su familia. "Vulneraron todos nuestros derechos. Hasta los animales tienen más derechos que nosotros", manifestó.
Tras las palabras de Gómez y Alarcón, hablaron Wanda Esquivel y Yamila Martínez, acusadas de encubrimiento por haber plantado un arma, tal como confesó en la investigación la propia Esquivel.
A su turno, la agente Esquivel aseguró que no sabe más de lo que ya declaró en la causa. Se trata de la policía que confesó haber plantado el arma.
"Me da vergüenza mi accionar, me cuesta mirarla a la cara, me cuesta explicarle a mi hija lo que pasó. Si hubiera sabido algo más lo hubiera dicho en su momento, pero dije cómo fueron las cosas" expresó.
Los policías escucharán hoy el veredicto por el crimen de Blas Correas.jpg
Yamila Martínez, quien acompañaba a Gómez la noche del crimen, sostuvo que "si hubiera podido alcanzar el auto por supuesto hubiera hecho algo por ellos". Y, en relación a la madre, dijo continuó: "Admiro las fuerzas que tiene para seguir día a día".
Luego, siguieron las palabras del subcomisario Sergio González y Jorge Galleguillo, quienes buscaron desligarse de responsabilidades. Ellos eran los jefes a los que les reprochan haber intentado encubrir el homicidio.
Crimen de Blas Correas: qué ocurrió el 6 de agosto de 2020
El hecho ocurrió la madrugada del 6 de agosto de 2020, cuando Juan Cruz Camerano Echevarría (20) conducía un Fiat Argo blanco, junto a cuatro amigos y compañeros de colegio: Valentín Blas Correas, Camila Toci, Cristóbal Bocco Camerano y Mateo Natali, ahora mayores de edad pero que al momento del hecho tenían 17 años.
Cuando circulaban en la zona de Avenida Vélez Sarsfield y Romagosa, del barrio Colinas en el sur capitalino, se había montado un control policial de prevención en donde los efectivos hicieron señas al conductor para que aminore la velocidad, pero al acercarse al puesto de seguridad decidió acelerar y continuó la marcha.
El cabo primero Lucas Gómez (37), "con intención de matarlos" efectuó cuatro disparos con su arma reglamentaria contra el automóvil, en tanto su compañero el cabo primero Javier Catriel Alarcón (33), "en acuerdo tácito (con Gómez) y aportando al plan común de dar muerte a los ocupantes del vehículo", también efectuó dos disparos "a sabiendas que no había justificación legal para ello".
Soledad Laciar, mamá de Blas Correas.jpg
¿Cómo murió el joven de 17 años atacado en un control policial en Córdoba?
Las pericias determinaron que uno de los cuatro disparos efectuados por el suboficial Gómez impactó sobre la zona de la escápula derecha de Correas, que le ocasionó lesiones en el lóbulo inferior del pulmón derecho, la vena cava inferior y el ventrículo derecho, determinándose que la causa eficiente de la muerte fue por traumatismo de tórax causada por el proyectil.
Los demás ocupantes no sufrieron heridas, no obstante uno de los disparos traspasó el apoyacabeza y la capucha del adolescente Bocco Camerano, a milímetros de su cráneo.
Posteriormente, y con el objetivo de simular un enfrentamiento con un grupo armado, los policías 'plantaron' un arma en las cercanías donde luego ocurrió la balacera.
Blas Correas murió cuando el automóvil fue interceptado y demorado en la intersección de Chacabuco y Corrientes.