En un grave caso de inseguridad, un comerciante de 26 años fue asaltado en su local por dos delincuentes que lo maniataron y se escaparon con su dinero, pero el joven logró desatarse, los persiguió y derribó a uno de ellos en plena calle, aunque lo dejó ir porque el cómplice le apuntó con un arma en la cabeza.










