Legalización del aborto: cómo piensan los jueces y fiscales | A24
LegalizaciónDelAborto

Legalización del aborto: cómo piensan los jueces y fiscales

-“Tema aborto, doctor: ¿a favor o en contra?”, le preguntó A24.com a uno de los jueces que trabaja desde hace años en los tribunales de Comodoro Py 2002.

-“¿Alguien puede estar en contra?”, respondió el magistrado.

-"Bueno, hay gente que está en contra

-“Trogloditas hay en todas partes”, disparó.

Muchos de los integrantes del Poder Judicial y el Ministerio Público Fiscal que definen el futuro de clave de corrupción se inclinan por apoyar la iniciativa del debate sobre la despenalización del aborto, pero algunos discuten sobre la legalización.

Casi ninguno, sin embargo, acepta decirlo “en on”, ante los micrófonos.  Algunos se excusaron en la prudencia. Otros esperando saber qué dirán sus superiores. E incluso uno de ellos confesó ante A24.com que le preocupaban las repercusiones que podría tener su opinión frente al Papa Francisco.

Así como la grieta dividió las voces en el Congreso, sin distinción de partidos políticos, en los tribunales también hay bandos. Pero no salen a la superficie. Los más tradicionales esquivan el debate en público, a sabiendas de la corriente “verde” que inundó las calles y la resistencia que genera en los sectores más religiosos.

Ayer, a 48 horas del debate que se dará en el Palacio Legislativo, un grupo de empleados y funcionarios judiciales se reunieron en las escalinatas del edificio para mostrar sus pañuelos verdes. De las caras conocidas, sobresalía la del fiscal Franco Picardi, que impulsa una de las investigaciones por el caso Odebrecht.

La exhibición de posturas no está en los tribunales federales o el Palacio de Tribunales. El juego parece darse en las redes sociales, en donde algunos magistrados plantean sus posturas abiertamente.

El juez del Tribunal en lo Criminal 1 de  Necochea Mario Juliano -director Ejecutivo de la Asociación Pensamiento Penal- es uno de los que se posicionan por la legalización.

Del otro lado, hay magistrados que también militan abiertamente por el derecho a la vida desde la concepción, como el juez federal de Mar del Plata Alfredo López.

El rechazo a una postura pro-aborto es apoyada por el Colegio Público de la Ciudad de Buenos Aires, que lidera el abogado Guillermo Lipera. Esa asociación es la que encabeza la cruzada más fuerte contra los jueces de Comodoro Py, promoviendo auditorías por las demoras en las investigaciones.

Pero no solo los tribunales federales son objetos de las miradas sobre esta iniciativa de implicancia nacional. Algunos magistrados del Palacio de Tribunales evitan pronunciarse ante la posibilidad de tener que debatir la inconstitucionalidad o no de una ley.

Por su parte, el ministro de Justicia Germán Garavano se apuró a opinar que la iniciativa no era un inconstitucional cuando todavía no hay texto de la ley y cuando, en todo caso, serán los tribunales los que deban analizar la cuestión.

Pocos, sin embargo, por estas horas recordaron a la fallecida jueza de la Corte Suprema de Justicia, Carmen Argibay, que había reclamado este debate en 2009: “Reconozcamos que el aborto es algo que existe" y llamó a instalarlo en la agenda pública.

El problema es cómo hacemos para hablar de esto. Esta sociedad que a veces está crispada tiene muchos grupos que intentan imponer la falta de debate (...)  Cada año se mueren muchas mujeres en abortos clandestinos. Eso es algo que debe terminar.

Carmen Argibay

Pero la mayoría de los jueces y fiscales no sale apoyar o contradecir activamente el proyecto. Si bien hay algunos que avalan la legalización del aborto, otros –entre los cuales figuran los referentes de Casación- se inclinan por despenalizar.

El nuevo Código Penal. El que se atrevió a hablar con A24.com, a micrófono abierto, fue el juez de Casación Mariano Borinsky, quien preside la comisión de reforma del Código Penal e incluyó un capítulo sobre el aborto. “Acá hay dos derechos en juego. El de la vida y el de la libertad de las personas sobre su cuerpo. En Argentina estamos acostumbrados a las posiciones antagónicas. Pero acá no puede funcionar el River-Boca. Hay que buscar una solución que integre todo", reflexiona.

En ese proyecto, se mantiene el criterio de que el aborto no será punible si es para evitar poner en peligro la salud "física o mental" de la mujer o si es producto de abuso sexual y se baja de 4 a 3 años la pena máxima para la mujer que consienta un aborto (pena en suspenso). Esa reforma no conformará a los militantes que rodearán con pañuelos verdes el Congreso de la Nación.