Estricto hermetismo en la Rosada y en el kirchnerismo por la pelea por el FMI
Las negociaciones para bajar el tono a la disputa en el Frente de Todos y la Casa Rosada empezaron la semana pasada en el despacho del ministro del Interior y delegado de Cristina Kirchner en la Rosada, Eduardo "Wado" De Pedro, con el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, representante de Alberto Fernández.
La intención fue intentar poner paños fríos en el terremoto político que generó en la coalición gobernante la semana pasada la renuncia de Máximo Kirchner y sus críticas al acuerdo de Facilidades Extendidas que negocia el Gobierno con Guzmán a la cabeza, con el FMI.
De Pedro también recibió la semana pasada al secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Fernando "Chino" Navarro.
La interna oficialista se coló en la gira de Alberto Fernández a Rusia y China
Pero la interna llegó a la gira que encabeza el presidente por Rusia, China que tuvo escala breve en Madrid para culminar este lunes en Barbados.
Desde allí hablaron el gobernador bonaerense representante de Cristina, Axel Kicillof, quien reiteró reparos del ala dura del kirchnerismo a la negociación con el FMI y reclamó autocrítica del organismo internacional.
“Lo que no hay que dejar de hacer es marcar que la responsabilidad de esta situación es plenamente del gobierno de Mauricio Macri y del propio FMI. El FMI ensayó una autocrítica, pero el problema persiste: no se vio reflejada esa autocrítica en un cambio circunstancial”, aseguró Kicillof en diálogo con radio El Destape desde una escala de la gira presidencial en Madrid.
El diputado y amigo del presidente, Eduardo Valdes, quien en un primer momento sonó como posible reemplazo de Máximo Kirchner para presidir el bloque de diputados del FdT, intentó desdramatizar la dura interna.
La incertidumbre sobre lo que hará el kirchnerismo en el Congreso frente al acuerdo que Guzmán espera cerrar antes de fines de este mes de febrero con el Fondo, se acrecienta ante el hermético silencio que mantiene desde el anuncio del preacuerdo el pasado 28 de enero. La vicepresidenta Cristina Fernández aún no se pronunció al respecto.