Después de reunirse con el Papa en el Vaticano, Fernández será recibido en visita oficial por el Primer Ministro y jefe de Gobierno de Italia, Giuseppe Conte. Será el viernes por la tarde en el Palacio Quigi, también en Roma.
Más tarde, el mandatario argentino se trasladará al Palacio del Quirinal, para mantener una reunión también oficial con el presidente italiano Sergio Mattarella en su residencia.
El sábado 1 de febrero y el domingo 2, Fernández y su comitiva continuarán en Roma sin agenda oficial, pero podrían sumarse encuentros con la comunidad de residentes argentinos y empresarios.
En el entorno presidencial no descartan que el domingo participe de una misa del Papa en el Vaticano.
Durante su estadía de 4 días en Roma, el Presidente y su pareja se hospedarán en la sede de la embajada ante la Santa Sede ubicada en la Vía della Conciliazione, a 200 metros de la Plaza San Pedro, que permanece vacía desde la baja del anterior embajador Rogelio Pfirter.
La gira europea continuará el lunes 3 en Alemania, donde por ahora la única audiencia oficial es la prevista con la poderosa canciller Angela Merkel.
El martes 4 de febrero, Alberto continuará rumbo a España, donde en Madrid será recibido en el Palacio de la Moncloa por el presidente de gobierno Pedro Sánchez.
El miércoles 5 llegará a París, donde almorzará con el presidente de Francia, Emmanuel Macron en el gubernamental Palacio del Elíseo.
En todos los casos, no se descarta que se agreguen actividades por fuera del protocolo, como reuniones con miembros de la comunidad argentina local, empresarios y políticos.
Fernández espera recibir de los mandatarios europeos el apoyo al planteo del Gobierno argentino para renegociar la deuda externa con el FMI, que ya comenzó a discutir el ministro de Economía, Martín Guzmán en Estados Unidos con bonistas y representantes del Fondo.
Otros temas de la agenda europea del Presidente serán la continuidad de la Argentina con las condiciones firmadas en la anterior gestión de Mauricio Macri respecto al acuerdo de París, que plantea una reconversión del sistema de producción industrial y energético, para mitigar los efectos del cambio climático en el planeta.
Sin embargo, Fernández también podría plantear a sus pares europeos, una "revisión" de las condiciones del Tratado de Libre Comercio Mercosur-Unión Europea firmado el año pasado por Macri; sus condiciones fueron rechazadas por sectores de la industria argentina que podría verse perjudicada por el ingreso masivo de productos europeos.
Sin embajadores en el Vaticano y España
Alberto llegará a ver al Papa sin haber nombrado un embajador ante el Vaticano, luego de que la Santa Sede rechazara el placet de Luis Bellando, el hombre que había designado en principio por el Presidente.
Según trascendidos, Alberto elegiría entre el ex embajador durante el gobierno de Cristina Kirchner, Carlos Bettini o el ex presidente de la Cámara de Diputados durante el macrismo, Emilio Monzó. El ex presidente Eduardo Duhalde era otro de los mencionados para ese cargo, pero él mismo lo desmintió públicamente.