Segunda ola

Alberto le pide ayuda a Estados Unidos, a la oposición y a los "expertos" para evitar el colapso

El Gobierno descarta un cierre total, pero avanza en nuevas restricciones focalizadas. El rol de los Estados Unidos
por Mariano Obarrio | 13 de abril de 2021 - 23:28
Alberto Fernández en reunión virtual con el representante de Joe Bide (Foto: Presidencia).

Alberto Fernández en reunión virtual con el representante de Joe Bide (Foto: Presidencia).

El riesgo del colapso sanitario y económico está a la vuelta de la esquina. El presidente Alberto Fernández reactivó a su secretaria legal y Técnica, Vilma Ibarra, para retomar las negociaciones con el laboratorio Pfizer. También apuró un acercamiento al gobierno de los Estados Unidos para conseguir más vacunas. Y activó a los expertos a estudiar futuras restricciones que no rozarán a la educación ni al grueso de la actividad económica.

Según pudo saber A24.com de altas fuentes oficiales, durante esta semana no habrá cierres totales ni parciales. El Gobierno acordó con los infectólogos, médicos y psiquiatras que medirán el impacto epidemiológico del cierre parcial dispuesto el viernes último.

Sólo en caso de que no haya resultados significativos en una desaceleración de casos positivos, la Casa Rosada avanzará con cierres focalizados y por poco tiempo, 14 días, en los distritos más críticos. Y ampliará el horario de prohibición de circulación. El Presidente quiere ser quirúrgico: la debacle sanitaria podría ser también económica. Teme por el futuro electoral del Frente de Todos.

En ese caso, las restricciones se agudizarán en los sectores no protocolizados: deportes, reuniones sociales, actividades recreativas y algunos sectores gastronómicos. Pero los primeros resultados fueron alentadores: se redujo la circulación en el transporte, bares y restaurantes, según los números analizados ayer. La desesperación de Alberto Fernández es que no puede anunciar más vacunas.

“Hay preocupación por no poder anunciar el arribo de más vacunas y que colapse el sistema de salud”, señaló a A24.com un funcionario del entorno presidencial. El nivel de ocupación de camas de terapia intensiva del AMBA tocó ayer el 70,8%. Pero eso significa que la mayoría de los hospitales está entre el 90 y el 100%, especialmente los privados. “Saben que los cierres que pueden hacer son muy cortos. No hay margen económico”, agregó otra fuente oficial.

Los contagios de ayer batieron otro récord: 27.001 casos positivos de Covid 19, con 87.661 testeos. Hubo 30,8 positivos cada 100 testeos. El índice de positividad es alto, lo cual indica que aún se testea poco. Hubo 217 fallecidos y ya completan 58.174 muertos.

Pero hay que subrayar algo: los 27.001 positivos corresponden a contagios previos al DNU de restricciones nocturnas y de actividades sociales. Cuando un test da positivo es porque se contagió entre 5 y 7 días antes. Ergo, si las restricciones causan efecto en una desaceleración de casos recién se comenzarán a percibir el viernes.

Se maneja este esquema cerca del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero:

* No hay cierres por ahora y esta semana se usará para monitorear la evolución de contagios por los cierres dispuestos el viernes 9 de abril.

* Hubo consenso de los expertos que en caso de ser necesario se tomarán más medidas de restricción, especialmente en el AMBA

* Abrir y cerrar será el método de acá en adelante. Nadie tiene idea de fechas.

* Restricciones de actividades recreativas: reuniones sociales, deportes de más de diez personas, bares y restaurantes no protocolizados.

* Conservar presencialidad en las aulas y actividades económicas. No volver a Fase 1.

“Se acordó con los expertos infectólogos y médicos y psicólogos esperar esta semana para ver el impacto de las medidas ultimas que se tomaron”, dijo uno de los presentes en la reunión de anteayer en la Casa Rosada, que fue presidida por Cafiero y la ministra de Salud, Carla Vizzotti.

“Por ahora no se cierra nada. Esta semana monitorearan los números de contagios”, agregó otra fuente. “No se habló de un cierre total”, confirmó un infectólogo. “Se habló de mantener esto como está y si los casos aumentan mucho están en estudio cierres cortos y focalizados de 14 días, especialmente en el AMBA”, señaló.

“Sólo se cerrarían actividades sociales que no tienen protocolo: reuniones sociales, deportes de más de 10 personas, bares, donde está la mayor contagiosidad. No sería generalizado. Y se instrumentaría por distrito según número de casos”, señaló otra fuente.

“También se podrían aumentar las restricciones nocturnas en horarios, bajar de 23 a 21 el cierre de los locales gastronómicos”, agregó otro especialista presente. No se apunta a un cierre de escuelas ni de actividades económicas. Quieren preservar la economía. Ni se piensa en volver a la Fase 1. Se busca un equilibrio entre la salud física, la propagación de casos, la economía y la salud mental de la población.

“La carga emocional de la gente es muy importante y por eso hubo especialistas en psiquiatría”, dijo una importante fuente científica. Además se hará hincapié en la comunicación: volver a recordar todas las medidas, muy estrictos en la aplicación.

Con los números de ayer, la Casa Rosada pudo comprobar que las restricciones de actividades recreativas en deportes, transportes, bares y restaurantes produjo una merma en circulación de personas. Ese dato era alentador en la reunión de ayer entre Cafiero, Vizzotti y los ministros de Transportes, Mario Meoni, y de Seguridad, Sabina Frederic. Allí se dispuso también que el transporte funcione con ventanillas abiertas para que circule el aire.

De ese modo, se podrá conservar la presencialidad en las aulas y actividades económicas. Los infectólogos y funcionarios concluyeron que las actividades protocolizadas, como escuelas, farmacias, comercios, restaurant e industrias no son fuentes de contagios significativos. “Los contagios vienen por lo social, reuniones no autorizadas de muchas personas, fiestas y salidas nocturnas. Si hay que avanzar es en actividades cerradas, deportes con más de diez personas, bares y restaurantes sin protocolo”, dijo otra fuente. En la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad tampoco prevén nuevas restricciones en lo inmediato. “Monitoreo permanente por ahora, sin avance en medidas”, dijo un vocero del gobernador Axel Kicillof.

En medio del crecimiento de contagios y análisis de nuevas cuarentenas, el gobierno de Alberto Fernández atraviesa una crisis de vacunas. No están previstas nuevas llegadas, salvo algunos envíos de la rusa Sputnik y las dos millones de Sinopharm que tampoco tienen fecha.

La oposición de Juntos por el Cambio y algunos infectólogos señalan que no es prudente dar sólo la primera dosis de Sinopharm, la de China, y aplazar la segunda dosis. “No hay estudios de la efectividad de la primera dosis de Sinopharm”, repite Eduardo López, director de infectología del Hospital de Niños. Por eso, el bloque de JXC le pidió informes al Gobierno sobre los fundamentos científicos de ese aplazamiento. Mario Negri, Alfredo Cornejo y Graciela Ocaña presentaron el proyecto.

El debate, por confusión de algunos opositores, se mezcló con la baja efectividad de la vacuna Sinovac, también de China. Es por eso que Vizzotti contestó ayer a los cuestionamientos diciendo que la que usa Argentina es la de Sinopharm, que tiene 80% de efectividad. Pero no aclaró que eso es con las dos dosis. Con una, no existen estudios que acrediten que tiene eficacia. El peligro es que la población podría creer que está inmunizada sin estarlo.

Eduardo López aconseja usar dos dosis de Sinopharm para la población menor a 59 años y destinar la de AstraZeneca para mayores de 60, que sí tiene eficacia comprobada. En un comunicado de ayer titulado “preguntas frecuentes”, el Gobierno admitió: “¿Cuál es la eficacia de la vacuna Sinopharm con una sola dosis? No hay suficiente información para determinarlo, pero la experiencia en Reino Unido y en estudios que empiezan a hacerse en Argentina muestran que se alcanzan niveles suficientes de inmunidad con la primera dosis”. Nada concreto.

Con toda esta preocupación a cuestas, Alberto Fernández operó en varios sentidos: quiere diluir futuras responsabilidades que le causen un costo político electoral. Es por ello que habilitó a las provincias, a la Ciudad y a los privados a contratar nuevas vacunas, para no ser el único responsable del faltante; también presiona a la oposición a postergar las PASO para el 12 de septiembre y las generales para el 14 de noviembre, y la invitó a integrar una comisión de seguimiento del Covid en el Parlamento. El frente de JXC discutirá todas las propuestas de Alberto en una reunión este miércoles a las 9.30 por Zoom.

Paralelamente, el Presidente habilitó a Vilma Ibarra a reabrir las negociaciones con Pfizer para retomar la compra de vacunas que se había caído por las objeciones del laboratorio a la ley argentina que garantiza “inmunidad para laboratorios” excepto “negligencia”.

La secretaria legal y Técnica encontró un canal de diálogo con el laboratorio. “Tiene buena llegada. Alberto Fernández quiere comprarla. La negociación estaba caída y ahora se reflota. Estaba muerta y ahora está en terapia intensiva. Al menos el diálogo está abierto”, dijo un alto funcionario que sabe que Vilma Ibarra es una defensora de la idea de que hay que comprar todas las vacunas posibles, de cualquier marca, laboratorio y país. Esto obliga al Presidente a mejorar la relación con los Estados Unidos. El embajador Jorge Argüello, negocia vacunas en Washington y busca afianzar la relación con la Casa Blanca.

Alberto Fernández almorzó ayer en forma virtual con el director para el Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Juan González. El diálogo transcurrió por tres ejes:

*Posibles modos de cooperación para la adquisición de vacunas contra el COVID-19 de cualquier laboratorio.

*Colaboración para la negociación de la deuda de 44.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional.

* Una hoja de ruta hacia el futuro que tenga en cuenta una agenda superadora.

Juan González le acercó a Alberto una carta del presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, en la que le deseó una pronta recuperación por su contagio del Covid, lo animó a trabajar juntos en contra de la pandemia, lo invitó a que “continúe nuestra mutua colaboración” y le dijo: “Mis pensamientos están con usted, su familia, y el pueblo argentino durante estos tiempos difíciles”. Además, destacó la futura participación de la Argentina en la Cumbre del Clima, el 22 y el 23 de abril próximos. Fue una manera de comprometer a la Argentina con occidente y diversificar su agenda bolivariana pro China y pro Rusia. Un cargamento de vacunas de EE.UU. bien vale un guiño hacia la Casa Blanca cuando el Covid aprieta.