icons
Cotización dólar:
Compra
--
Venta
--
BUENOS AIRES
T. --
H. --
POLÍTICA

Qué busca Alberto con su plan de ajuste sobre los votantes de Macri

Qué busca Alberto con su plan de ajuste sobre los votantes de Macri
Alberto y Macri, cuando el entonces presidente electo y el saliente compartieron un desayuno en la Casa Rosada.

Con su nuevo paquete económico, el presidente Alberto Fernández busca instrumentar un plan de ajuste sobre los sectores medios y altos; aumentar ingresos y dólares para pagar vencimientos de la deuda, sin emisión ni financiamiento, mientras negocia la reprogramación con el FMI y los bonistas privados.

Además, apunta a reactivar la economía sobre la base del impulso al consumo vía mayores ingresos, turismo interno y moratorias. Y que el ajuste lo pague, esta vez, la clase media y alta que, según cree, votó a Mauricio Macri que tomó esa deuda.

Un informe de Nadín Argañaraz, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) estimó que con este plan el déficit fiscal primario de 2020 será apenas de 0,1% del PBI. Si debe aumentar subsidios y jubilaciones podría llegar a 0,9%, igual al de 2019, pero con una redistribución que permitiría reactivar la economía y conseguir dólares para pagar la deuda.

Por aumentos de retenciones al agro e impuestos, el ministro de Economía, Martín Guzmán, estima recaudar 290 mil millones de pesos adicionales. Y ahorrarse 240 mil millones por no aumentar las jubilaciones altas ni rebajar impuestos previstos. Pero elevará el gasto en 90 mil millones por jubilaciones, asignaciones y a AUH, tarjeta de alimentos, microcréditos y devolución del IVA. El resultado fiscal sería favorable en 440 mil millones. Así se propone un equilibrio fiscal en 2020. El plan fue informado al Fondo Monetario Internacional (FMI).

Según confiaron a A24.com fuentes oficiales, Alberto Fernández está urgido de conseguir dólares, mejorar la brecha fiscal y pagar vencimientos hasta marzo para mostrar voluntad de pago y negociar mejor una postergación de los pagos de la deuda privada y con los organismos internacionales. Su espada de Damócles caerá en marzo: ese mes comienzan los vencimientos de 2020, que quiere evitar pagar, por 37.000 millones de dólares, un 9% del PBI. Hasta marzo hay que pagar: Alberto resignificó la máxima de Augusto Timoteo Vandor de “pegar y negociar”. Su estrategia es pagar y negociar.

El paquete procura, al mismo tiempo, reactivar la economía mediante una redistribución que induzca a la gente a consumir, ya sea por mayores ingresos de los sectores bajos (jubilados, asalariados o beneficiarios de AUH) o por necesidad de la clase media de desprenderse de los pesos (por la devaluación) y no pagar el impuesto para refugiarse en el dólar ahorro.

El propósito es doble: el bloqueo a la compra de dólares y de viajes o compras al exterior impulsará al que tenga un excedente a decidirse por cambiar la heladera o hacer una refacción postergada. Y evitará la fuga de 5500 millones de dólares por viajes como ocurrió en 2019.

La moratoria de la AFIP para las Pymes, con menos punitorios y más plazos, alimentaría el círculo virtuoso. Y se busca incentivar el turismo interno: menos Buzios y más Mar del Plata.

Los perdedores del nuevo ajuste son los sectores medios por las subas en los impuestos internos, a los Bienes Personales, Ingresos Brutos, retenciones al agro y los distintos impuestos al dólar. El mensaje es: los dólares y el superávit para pagar la deuda los tiene que poner la clase media y alta, los votantes de Macri del 27 de octubre último; el presidente que tomó esa deuda en términos simbólicos. El aumento a los bienes en el exterior busca repatriar los bienes exteriorizados en 2016 no repatriados.

“Ahora el ajuste lo paga la clase media porque los sectores bajos ya lo hicieron con el ajuste de Macri”, dijeron en despacho principal de la Casa Rosada. “El objetivo de Martín Guzmán es tranquilizar la economía y el país”, recalcó un funcionario. “Obturamos la fisura en el barco, luego arreglamos los camarotes”, agregó. “Hay pocos dólares, no podíamos endeudarnos ni financiarnos. No había que emitir, había que sacar de la clase media y alta, y recrear un mercado de capitales”, señalaron.

Sostienen que ahora hay optimismo en los bonistas por la expectativa de cobro y como válvula de escape para ahorristas en pesos ayer hubo un llamado a licitación para una emisión de Letras del Tesoro en Pesos.

En el Gobierno daban crédito al informe de Nadin Argañaraz con datos oficiales de Economía. El titular de Iaraf señaló que el proyecto de Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva implica una “redistribución de ingresos y de gastos que dejaría al déficit primario 2020 en niveles muy similares al de 2019, del 0,9% del PBI”.

El déficit primario estimado en 2019 es de 0,8% del PIB. En 2020 se estimaba en 1,6%. Pero la ley suspenderá para 2020 la reforma tributaria de 2017 y la movilidad jubilatoria, lo cual genera un ahorro de casi 0,8%: 240 mil millones. Y aumenta ingresos: retenciones (0,4%), Bienes Personales (0,27%), compra de dólares ahorro (0,31%). Total 1% del PBI, 296 mil millones de pesos. La mejora fiscal total es de 1,8%.

Sin embargo, aumenta el gasto en 0,3% en jubilaciones y AUH, (0,12%) y tarjeta de alimentos, microcréditos y la devolución de IVA (0,18%). O sea el resultado fiscal es de 1,5%: 450 mil millones de pesos.

Como el déficit primario previsto de 2020 iba a ser de 1,6%, y la mejora es de 1,5%, el déficit sería de 0,1%. Pero Alberto podría tener que aumentar jubilaciones, pensiones y AUH (0,51%) y subsidios a los servicios públicos (0,29%). Total 0,8%. Con lo cual el déficit primario sería de 0,9% similar al de 2019, pero “con una fuerte redistribución de recursos con expansión de la economía vía consumo”. Acotaría al 0,9% la emisión de pesos.

Los detractores del “plan verano” sostienen que los “superpoderes” o facultades extraordinarias implican un deterioro institucional. Los propios aliados lavagnistas provocaron la caída del artículo 85 que disponía la intervención discrecional sobre 60 organismos públicos. Los suspicaces dicen que Cristina Kirchner tampoco quería superpoderes para Alberto, que lo hiciera prescindir del Congreso, es decir de ella misma.

El otro punto atacable es la eliminación de la movilidad jubilatoria para haberes medios y altos, la suba de retenciones a productores medianos y un aumento tributario sobre los que siempre pagan: se caza en el zoológico y no se combate la evasión ni la informalidad.

Por lo demás, la disparada del dólar blue –llegaría a 80 pesos- tendría efecto inflacionario por traslado a precios. Y formalizaría un tipo de cambio demasiado alto. El ajuste sobre la clase media (bienes personales, ingresos brutos, retenciones y dólares ahorro) podría retraer el consumo de esos sectores y la doble indemnización por despido desalentaría los nuevos empleos en las Pymes. Por añadidura, podría haber aumentos de precios en el turismo interno ante el desaliento al turismo externo.

La pregunta que nadie responde aún es si la palanca del consumo de los sectores populares alcanzará para reactivar la economía mientras los sectores medios le ponen un freno a sus consumos y las Pymes dudan en contratar nuevos empleados ante la amenaza de la doble indemnización.

por Mariano Obarrio
SUBIR

NWS

Ovación

Show

Más Noticias