Cómo fue la expulsión de Lola fue de Gran Hermano
Este lunes, la casa de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) volvió a vivir un momento de máxima tensión. Lola, quien había regresado apenas unos días atrás, fue expulsada del reality luego de quebrar nuevamente una de las normas más estrictas: hablar del afuera.
"Ayer, señores, sancioné a cuatro jugadores por brindar información del afuera. Algo que lo saben bien. Está absolutamente prohibido. Sin embargo, a pesar de esta sanción aplicada y de todas mis advertencias previas y de que el reglamento es muy claro al respecto, hoy una de esas personas volvió a incumplir esta norma", expresó el Big con firmeza al dirigirse a los participantes.
El ojo que todo lo ve detalló lo ocurrido: "Hace muy pocas horas, pero muy pocas horas. Registré una charla entre Lola y Manuel, en uno de los dormitorios. No me gusta referirme de manera directa sobre el contenido de sus conversaciones. Pero en este caso debo hacerlo. Debido a la deliberación manifiesta con la que Lola intentó aconsejar y guiar en el juego a su compañero".
La sentencia fue contundente: "No se trató de un descuido. Los consejos es información del afuera. Fue una intromisión ilícita en el corazón mismo de la competencia. Es evidente, Lola, procuraste maquillar como una inocente opinión la información alcanzada afuera".
El Big reafirmó su decisión con palabras tajantes: "Me apena que hayas subestimado mi poder de observación y de análisis. Yo no me dejo engañar. Tampoco me va a temblar el pulso para tomar la decisión que corresponda".
Además de la expulsión de Lola, Manuel recibió un castigo: fue enviado directamente a placa para la próxima nominación. La joven se marchó por la puerta giratoria, no sin antes despedirse de sus compañeros y, sobre todo, de Manu, su pareja dentro del reality, quien rompió en llanto ante la partida.
La escena dejó un clima de tristeza y tensión, recordando que en Gran Hermano cada palabra tiene peso y que romper las reglas puede cambiar el rumbo del juego en cuestión de segundos.