Por qué Cristina dijo que no es una “verdadera reforma judicial”. Lo planteó el martes. En el fondo es porque el kirchnerismo pretende una reforma más profunda, que incluya cambios en la Corte, el Consejo de la Magistratura y la Procuración. Distintos sectores del Frente de Todos plantearon que esta es “la reforma judicial de Alberto” y no quieren quedar todos atrapados en una posible derrota política si la ley no sale.
Qué critica la oposición. Por un lado hay dudas sobre la pertinencia de este debate en este momento. Pero yendo a la cuestión de fondo, el miedo es que este proyecto termine condicionando a los jueces que hoy investigan a Cristina o a los que pueden investigar a Macri.
Básicamente, el proyecto crea nuevos juzgados y se teme que se ocupen esos lugares con jueces afines al Gobierno.
Para qué le sirve a la gente la reforma. A lo largo del debate que se vio en comisiones en el Senado, no hubo grandes justificaciones sobre cómo va a impactar la medida en la vida cotidiana de la gente. Es más bien un debate de la política y para la política, que en muchos casos también se va a ver beneficiada tangencialmente por el aumento de juzgados. Gobernadores van a poder negociar, probablemente, nombramientos en sus provincias.
Más allá de las cuestiones técnicas, el debate le genera a Alberto un problema político en un momento en que necesita más cohesión política que nunca.
- Si la ley sale, Alberto va a quedar irrefrenablemente divorciado de un sector moderado de la ciudadanía que lo votó (o lo apoyó tácitamente) apostando a un cambio respecto de Cristina
- Si la ley no sale, Alberto quedaría mal parado para el frente interno de su coalición de gobierno. Constantemente lo acusan de ser “tibio” o “radical” a la hora de gobernar.
Los tres problemas de la no-reforma
Va a tener este jueves media sanción en el Senado, con un juzgado más o menos, según lo que haya que negociar con gobernadores. De base tienen los 41 votos del Frente de Todos y le sobran 4 para ganar la votación.
El gran tema es qué va a pasar en Diputados.
Primer problema. Ni siquiera está aprobado el protocolo para sesiones virtuales.
Posible solución.
- Massa va a convocar a todos los bloques y va a proponer una batería de temas para discutir las próximas semanas.
- Incluye una ley para proteger a sectores complicados (Gastronomía, Turismo, Cultura); el fondo de garantía de sustentabilidad (FGS) que es una torta de dinero para las provincias y una ley ictícola.
- Si todos los bloques aprueban menos Juntos por el Cambio, va a proponer que todos sigan de modo virtual y ellos vayan con máscara y barbijos.
Segundo problema. Cómo se debate la reforma judicial.
Posible solución.
- Dilatar el tema. Por ahora no está en ningún temario en Diputados.
- Ya hay anotadas 41 asociaciones de magistrados y profesionales para hablar.
- Estiman que el debate va a durar mes y medio.
- “Se va a acomodar la cosa”, sugieren cerca de Massa.
Tercer problema. Los votos.
Sin solución a la vista.
- 118 tiene el oficialismo. Puede sumar 6 o 7 aliados.
- Todo el lavagnismo + Schiaretti + el socialismo salió a rechazar.
- La izquierda dijo que no vota.
- La opo dice que puede sumar 130 votos en contra.
Los aliados del Frente de Todos piden que Alberto se involucre más en la discusión pública. “Necesitamos que Alberto juegue fuerte. Que la defienda él. Es su reforma. La escribió él con Béliz”, dicen cerca de Massa. Toda una definición.