Todo gracias al ajuste récord que él hizo al inicio de su mandato, cumpliendo su promesa electoral.
Los datos políticos ratifican y le dan un marco global a su plan: pese al ajuste mantiene altísimos índices de aprobación en todo el país, por encima del 50%. Es cierto que su imagen cae en el conurbano bonaerense: pero es justamente la zona que No lo votó en las elecciones.
Si toda esta popularidad tiene habiendo hecho el mayor ajuste de la historia, todavía tiene mucho margen para seguir creciendo; si es que todo sale como dicen los libertarios y la economía empieza a crecer…
¿Y si sale mal?
Hasta acá el escenario optimista. El del Gobierno. Y el de buena parte de la población que lo sostiene. Algunos por convencimiento. Otros, porque en algo hay que creer.
Hay otro escenario que es el pesimista.
Por primera vez en muchos años, la desocupación empata a la inflación como preocupación de la gente.
Una encuesta de Opina Argentina, del consultor Facundo Nejamkis, describe que la descoupación ya empata con la inflación como el “principal problema que el gobierno debería solucionar”.
Están 32% (inflación) a 30% (Desocupación), con margen de error de 3%. En enero ese mismo número mostraba a la inflación con 58% y a la desocupación con 13%.
52% de la gente tiene miedo de perder el trabajo, él o alguien de su familia.
El Gobierno empezó la semana pasada la segunda fase de su plan. Que puede ser tanto o más dolorosa que la que pasó.
Se eliminan controles de importación a sectores como textil y calzado que son mano de obra intensiva. Solo textil representa el 2,8% del empleo del país, tomando en cuenta los puestos indirectos.
El consumo se sigue derrumbando. Un informe de Came en base a marzo, plantea que hubo una caída del 12.6% en las ventas. La caída no se detiene.
El Indec publicó este lunes el dato de patentamiento de vehículos. Así fueron las caídas.
- Patentamiento de autos: -31%
- Transporte de cargas -40%
- De maquinaria agrícola e industrial – 56,2%
La pobreza alcanzó el primer trimestre del año al 51,8% de la población urbana según los cálculos de la Universidad Di Tella.
La recaudación según Iaraf, un centro de estudios fiscales, cayó 16,3% en marzo. Es inevitable otro ajuste.
La retracción en las jubilaciones con una pérdida consolidada de poder de compra de entre el 15 y el 20%
Hay dos argentinas. Los dos tienen razón. Los que ven la baja de la inflación, la estabilización cambiaria y el buen clima de inversión.
Y los que ven el ajuste, la caída del salario, que la plata no alcanza y tienen miedo de perder el trabajo.
Hay dos profecías: una buena y una mala. La pregunta es cuál llega primero: si la tierra prometida o la llegada al infierno. Por ahora, no hay respuesta.
Lo que está claro es que los tiempos de la política van a depender de la paciencia de la gente.