El texto plantea la necesidad de elaborar un "Plan Integral Individualizado", a cargo de un equipo especializado que deberá procurar "que la propuesta de abordaje restaurativo trabaje desde la interdisciplina, en el entendimiento de un conjunto de disciplinas conexas entre sí y con relaciones definidas, a fin de que sus actividades no se produzcan en forma aislada, dispersa y fraccionada, sino mediante acuerdos y espacios de escucha entre diferentes perspectivas teóricas, enfocando en las circunstancias familiares y sociales que lo rodean".
Por último, se destaca que no se impondrán penas prohibidas tales como la reclusión o la prisión perpetua, considerando que “las personas adolescentes no son pasibles de sanciones privativas o restrictivas de la libertad en función de infracciones de naturaleza contravencional o de faltas”.
Así, las tres opciones que tendrán serán:
- Privación domiciliaria de la libertad.
- Privación de la libertad en centro abierto,
- Privación de la libertad en centro especializado de detención.
Al mismo tiempo, el máximo de la pena será de 15 años para los delitos de homicidio y abuso sexual agravado, o de diez años para el resto de los delitos.