Para mañana están invitados a exponer el presidente de la Unión Industrial de Córdoba, Luis Macario; el ex funcionario y representante de la UIA, Juan José Etala; Nazarena Bitscho de la Asociación de Laboralistas de Buenos Aires; Luisa Contino de la Asociación de Laboralistas de Tucumán; Eduardo Curuchet del Instituto de Derecho Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la Plata, y Pablo Anino, quien es economista de Radio Con Vos y la Izquierda Diario.
Si bien todos los legisladores del kirchnerismo, de la izquierda y el socialismo quiere reformar la cantidad de horas diarias que se pueden trabajar, uno de los proyectos presentados por el presidente de la comisión, Martín Tetaz, habilita a que la distribución de horas por día se acuerde en las convenciones colectivas de trabajo.
En ese sentido, Tetaz señaló en la última reunión que “nosotros proponemos un periodo de exploración de jornadas alternativas a modo de evaluar si se sostiene la productividad”, puntualizó, al explicar los fundamentos de su propuesta: “La clave central es, además, poder generar la herramienta para que el convenio tenga flexibilidad en la reestructuración de la jornada laboral”.
Dentro de los textos impulsados por UP, está el del diputado nacional Hugo Yasky -secretario general de la CTA-, el cual establece que no se exceda de las 8 horas diarias o los 40 semanales, sin disminución del salario que los trabajadores estén percibiendo en el momento en que se reduzca la duración del trabajo.
En el mismo sentido, el diputado nacional Sergio Palazzo -secretario general de la Asociación Bancaria- propone que la jornada laboral tenga un máximo de 8 horas diarias, pero que no exceda los cuatro días a la semana.
Los proyectos de Eduardo Valdés (UP – CABA), Nicolás Del Caño y la exdiputada Claudia Ormachea pretenden días laborales de 6 horas o 30 horas a la semana; y los de Mónica Litza y el socialismo plantearon que no se excedan las 36 horas semanales.