ver más
Relaciones con vecinos

El costado oculto del conflicto diplomático con Chile por los paneles solares

El conflicto se desató por un error de cálculos de quienes tenían que colocar los paneles. Sin embargo, detrás de esa equivocación aparecen otros asuntos más complejos.

por Redacción A24.com | 20 de junio de 2024 - 00:14
El costado oculto del conflicto diplomático con Chile por los paneles solares

El conflicto latente empezó un 26 de abril. La Armada Argentina realizó la ceremonia de inauguración del Puesto de Vigilancia y Control de Tránsito Marítimo (PVYCTM) Hito 1, ubicados en el sector norte de la isla Grande de Tierra del Fuego. Este puesto de vigilancia se montó gracias a la donación de módulos habitacionales por parte de la Fundación Mirgor, y de un sistema de generación de energía por medio de paneles de energía solar que hizo la empresa TotalEnergies, quienes se encargaron de la instalación física de estos equipamientos. En esa labor, los responsables de la instalación de los dos paneles solares no tuvieron en cuenta los límites y ocuparon entre tres y cinco metros de territorio chileno.

Esto motivó una queja del gobierno chileno, a lo que el gobierno argentino respondió oficialmente:

“Tras la revisión de la información georreferenciada proporcionada por Chile, la noticia fue confirmada al día siguiente por la Comisión Nacional de Límites (CONALI) organismo dependiente de esta Cancillería, cuyo titular se comunicó de inmediato con su homólogo chileno, para informarle:

1) que la construcción había sido donada a la Armada por la Fundación Mirgor y la empresa Total Energies;

2) que la empresa constructora contratada por los donantes, en lugar de utilizar tecnología GPS, se había guiado por los cercos de alambre que dividen las estancias de la zona, que al ser de antigua data, no reflejan con exactitud la ubicación del límite, lo cual motivó el error en el emplazamiento y

3) que en ningún momento los responsables de dicha obra consultaron sobre la traza del límite internacional a la CONALI”.

La repercusión del Gobierno chileno no fue inmediata y el tema escaló esta semana, cuando el presidente de Chile, Gabriel Boric, planteó:

“Tomamos conocimiento hace un tiempo que Argentina, al instalar una base militar en la región de la Patagonia, instaló unos paneles solares en territorio chileno. Recibimos una disculpa por parte de la Cancillería argentina, pero me gustaría manifestarles de manera muy clara que con las fronteras no es algo con lo que se pueda tener ambigüedades”.

Y agregó: “Es un principio básico del respeto entre países, y por lo tanto deben retirar esos paneles solares a la brevedad, o lo vamos a hacer nosotros”.

chile paneles solares.png

Detras del conflicto

Hasta acá el conflicto en sí. Una disputa menor, localizada, que fue rápidamente reparada por una gestión de buena voluntad.

Pero la reacción chilena coloca ese pequeño episodio en un contexto más amplio y que tiene más aristas problemáticas.

El especialista chileno Juan Pablo Toro lo explica de esta manera: “¿Por qué Argentina construye una instalación a metros en la frontera, y no a cientos de metros y que más encima mira al estrecho de Magallanes, sobre el cual Chile tiene plena soberanía?”

“A menos que ellos sigan convencidos de que es un espacio compartido como erróneamente sostuvo su política de defensa", se planteó el académico chileno.

Según su análisis, no se trata meramente de una diferencia en torno a un alambrado que traza una frontera en una zona puntual, sino un problema de políticas territoriales que, según la visión chilena, amenazarían su soberanía completa sobre el estrecho de Magallanes.

Una segunda arista aparece en un reclamo territorial chileno sobre el lecho oceánico, en una extensa área al sur del Mar de Drake y de las Islas del Cabo de Hornos, pretensión chilena que se funda en una interpretación del Tratado de Paz y Amistad de 1984, respecto de la delimitación bioceánica; interpretación que está en conflicto en ese sector, con la interpretación argentina y que exigirá una negociación o arbitraje específico.

Pero hay una tercera arista más problemática todavía que describe Juan Pablo Toro y que excede la cuestión limítrofe o territorial. Y es la compleja dinámica política chilena y los efectos que puede tener la impronta liberal de Javier Milei.

Como pasa en otros países del mundo, Milei se termina pronunciando en temas de política doméstica de los países con los que la Argentina se relaciona. Por ejemplo, el 5 de julio del año 2023, aun siendo precandidato presidencial, se mostró en una conferencia en Chile junto a José Antonio Kast, líder derechista que perdió en segunda vuelta las elecciones presidenciales del año 2021.

Justamente Kast había periddo contra Gabriel Boric, quien ganó las elecciones en alianza a varios partidos políticos incluyendo al Partido Comunista de Chile y al partido Revolución Democrática, que surge de la oposición a la primera presidencia de Sebastián Piñera.

Esta coalición intentará reelegir en 2025, compitiendo -probablemente- contra José Kast. Desde aquel discurso que dio Milei en el año 2023, la línea ideológica que fue desplegando en foros internacionales, supone el apoyo implícito a las fuerzas opositoras al actual presidente de Chile. Eso puede crear una zona de tensión creciente entre ambos países.

Así las cosas, el conflicto por los paneles solares no termina acá. Hay un contexto general que puede acrecentar los problemas entre las dos naciones, que comparten 4000 km de frontera. Una interferencia presidencial en las elecciones de ese país podría implicar un conflicto diplomático que viole el principio de no intervención en los asuntos internos de los países. Una situación de tensión que nadie quiere tener con el país vecino.

Compartir
Facebook
Twitter
Whatsapp
Se habló de

Noticias más leídas

Más sobre Política