Ante los empresarios, Rodríguez Larreta no sólo ratificó que competirá contra quien sea dentro de Juntos por el Cambio en una PASO sino que de resultar electo llevará adelante un “Gobierno de coalición”.
La lógica que expuso en Bariloche era conocida solamente por algunos de sus colaboradores más cercanos. Desde hace meses Rodríguez Larreta repite que los acuerdos electorales no pueden opacar a los de gobernabilidad porque se necesita el 70% de los partidos que consiguieron votos dentro de un espacio para poder llevar adelante las reformas estructurales que considera que se necesitan.
“En términos muy simples, va a buscar darles espacio de poder a personas que quizás no estuvieron con él dentro de Juntos por el Cambio”, resume uno de los integrantes de la mesa chica larretista.
Frente a los empresarios del foro Llao Llao, el alcalde porteño utilizó otra frase para explicar ese mismo concepto. “Hay que ganar primero para después convocar a una mayoría para un Gobierno de coalición que permita llevar a cabo las transformaciones que necesita la Argentina”, remarcó para luego hacer énfasis de que no sólo será candidato sino que no tiene problema en enfrentar a quien sea en una PASO o en una interna previa a esa instancia.
Al terminó de su participación en ese foro Rodríguez Larreta prosiguió con una breve mini gira por Río Negro y también por La Pampa. Fiel a lo que planteó en Mendoza hace semanas en el foro de legisladores del PRO volvió a remarcar la necesidad no sólo de mantener la unidad del espacio sino ademas de recorrer distritos, tener contacto con el votante y buscar generar empatía.
Ante la mirada de diferentes militantes del espacio los instó a que sean participes de la campaña del 2023 en donde considera que Juntos por el Cambio no sólo tiene todas las chances poder volver a la Casa Rosada sino que ademas existe la posibilidad certera de que varios dirigentes provincial consigan quedarse con los ejecutivos en sus respectivas provincias.
Como viene sucediendo en cada una de las "bajadas" que realiza, Rodríguez Larreta procuró mostrarse con los que su armado considera como los principales referentes en cada provincia. En lo que respecta a Río Negro el elegido fue el legislador provincial Juan Martín; de buenas terminales con todas las tribus del PRO se convirtió junto con la legisladora de Neuquén Leticia Esteves en uno de los dirigentes con mayor frenesí de recorridas y armado en la Patagonia. Justamente él recientemente fue ungido como el presidente del PRO en Río Negro.
"Tenemos un gran desafío, que es llevar a Aníbal Tortoriello la Casa de Gobierno en 2023, y ganar todos los municipios posibles. Para eso tenemos que llevar nuestra propuesta y construir nuestro espacio en cada localidad", expresó el legislador.
Luego llegó el turno de La Pampa en donde procuró mostrarse con el diputado nacional Martín Maquieyra, hermano del ex titular del IVC, Juan Ignacio, uno de los dirigentes que supo ser del riñón larretista y que ahora está inmerso de lleno en un proyecto de formación de líderes junto al Papa Francisco.
El pampeano fue una de las caras visibles de la derrota que Juntos por el Cambio le asestó al peronismo provincial y se erige como uno de los players fuertes de cara al 2023 en donde se perfila cono uno de los competidores para la gobernación de esa provincia, al menos como el candidato del PRO.
Frente a los dirigentes de ambas jurisdicciones, Rodríguez Larreta volvió a remarcar la necesidad de eliminar la burocracia estatal, de avanzar con resolver la inflación que es el principal problema, más las cuestiones vinculadas con la educación. “La inflación es importantísima, es el ahora en cuanto a resolver pero si no ponemos a la educación como principal problema no vamos a resolver nada”, manifestó el jefe de Gobierno. r