El nuevo bloque es un espacio antialbertista. Eso es lo único que los une. Luego, internamente, hay diferencias sobre la mirada sobre Cristina.
La vicepresidenta celebra en la intimidad el quiebre. No lo ve como una derrota de ella, sino de un gobierno que se desangra. Alberto Fernández vuelve a mostrar la dificultad para contener aliados. Su proyecto reeleccionista cruje.
¿Qué va a pasar con los proyectos que le interesan a Cristina a partir de ahora? ¿Va a poder garantizar ella los votos para los temas judiciales? El acuerdo es que en esos temas, los cuatro senadores que vienen del Frente de Todos van a seguir votando con ella. Nada cambia.
¿Cómo queda ahora el Senado? El Frente de Todos va a tener 31 senadores; Juntos por el Cambio, 33 (con aliados); Unidad Federal, 5. Luego quedarán otros 3 senadores, que habitualmente juegan con el oficialismo.
Es decir que el Frente de Todos pierde su quórum propio (necesita 37 y solo va a tener 34 con los aliados). Pero el que pierde es Alberto Fernández. Cristina sigue manteniendo intacto su número. Aunque es para una emergencia: es bastante difícil que el Senado logre sesionar este año.