La hoja de ruta de las negociaciones

El Gobierno quiere lograr en enero el acuerdo con el FMI y que el Congreso lo sancione en febrero de 2022

El Presidente enviaría en diez días el plan plurianual al Parlamento y se aprobaría antes del 31 de diciembre. Los puntos centrales y el cronograma legislativo.
Mariano Obarrio
por Mariano Obarrio |
Guzmán ultima los detalles del acuerdo con el FMI y renace el optimismo en el Gobierno

Guzmán ultima los detalles del acuerdo con el FMI y renace el optimismo en el Gobierno

El Gobierno comenzó a ver una luz al final del túnel. El presidente Alberto Fernández comenzó a vislumbrar un posible acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El primer paso que busca es que el Congreso apruebe antes del 31 de diciembre un Plan Plurianual por cinco años. El segundo paso sería que el Parlamento sancione en febrero de 2022 el propio Acuerdo de Facilidades Extendidas (AFE), es decir el acuerdo definitivo con el FMI.

Serán dos instancias diferentes y en distintos tiempos. Según pudo saber A24.com, también comenzaron a trascender pautas del AFE: la Argentina deberá alcanzar el “déficit cero” en 2024 o en 2025, lo que aún se negocia. Para ello, se establecerá un sendero de reducción del rojo fiscal de aproximadamente 1 punto del PBI hasta lograr el equilibrio fiscal.

El AFE consistirá en un plan de pagos de 10 años con 4 de gracia, con lo cual la Argentina comenzaría a cancelar vencimientos desde 2026, en el próximo turno presidencial, tal como le adelantó el ministro de Economía, Martín Guzmán, a la CGT.

También se negocia un financiamiento adicional del FMI o de un Fondo de Resiliencia de países como Francia, Rusia, China o Arabia Saudita, entre otros. Son los que no usaron los Derechos Especiales de Giro (DEFs) y los pondrían a disposición.

El Gobierno se comprometería a bajar el gasto en subsidios a la energía eléctrica con un plan de suba de tarifas segmentado, para no afectar a los sectores vulnerables. También podría haber algún ajuste en el tipo de cambio oficial para licuar gastos e ingresos.

El cronograma legislativo

Fuentes oficiales revelaron a A24.com que en la última reunión de Alberto Fernández con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, se terminó de diseñar y aprobar la hoja de ruta parlamentaria para el final del año. Y ello ya se comenzó a gestionar en el oficialismo.

*El primer paso será sancionar la ley de Presupuesto 2022, en la tercera y cuarta semana de diciembre. Prioridad uno.

*En segundo lugar, aprobar el Plan Plurianual de pautas generales acordadas con el FMI en esas mismas semanas.

*Tercero, votar al mismo tiempo las leyes de desarrollo económico para dar la señal del crecimiento que generaría dólares para pagar desde 2026: leyes agroindustrial, automotriz, construcción, electromovilidad, turismo y fomento de empleo en las Pymes. “Tenemos que pagar creciendo”, suele decir Massa dentro de la bancada oficialista.

Sergio Massa con Alberto Fernández
Sergio Massa y Alberto Fernández hablaron de la hoja de ruta en el Parlamento.

Sergio Massa y Alberto Fernández hablaron de la hoja de ruta en el Parlamento.

La incógnita consiste en si la oposición y Juntos por el Cambio dará los números y los tiempos para llegar con esta agenda antes del 31 de diciembre. Si bien la oposición adelantó que hay que apoyar el acuerdo con el FMI, el procesamiento del ex presidente Mauricio Macri en la causa por espionaje ilegal enrareció aún más la mala relación entre el oficialismo y el principal frente opositor.

Además, el Frente de Todos debe aún clarificar su relación de fuerzas internas. El diputado Rodolfo Tailhade, del kircherismo a ultranza, dijo ayer a A24.com que “no sé cuál es el acuerdo con el FMI y veremos cómo se define y cómo llegue al Congreso”. Sin embargo, en la Casa Rosada aseguraron que el Presidente, la vicepresidenta Cristina Kirchner y Sergio Massa están de acuerdo.

El ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, dijo a los empresarios españoles el jueves último que la vicepresidenta y La Cámpora están alineados con las negociaciones de Guzmán. “Wado tenía la venia de Cristina y de Máximo. Todos van a apoyar”, señalaron ayer en la Casa Rosada a A24.com.

En medio de las tensiones internas en el Frente de Todos, las negociaciones del acuerdo con el FMI para renegociar la deuda de 44.500 millones de dólares, paradójicamente, reabrieron el optimismo que hace unas semanas no había.

En rigor, el Presidente, la vicepresidenta, Massa, los gobernadores, el PJ, los movimientos sociales y la CGT limaron diferencias ante tres factores: la derrota electoral, el hecho de que ya no habrá elecciones hasta 2023, y la situación económica y la falta de dólares es alarmante.

“Habrá retórica de los sectores K duros como parte de las negociaciones con el FMI y para no dejarle la agenda servida a la izquierda y regalarles votos”, justifican en el Frente de Todos. También habrá un relato para justificar todos los ajustes de gastos que sean necesarios. Pero necesitan que el FMI deje un margen para el crecimiento del país.

“El propio Néstor Kirchner decía que los muertos no pagan y Cristina dijo en su carta que el peronismo siempre pagó sus deudas”, señalan en el Gobierno.

El plan plurianual

El Plan Plurianual de 5 años será una suerte de “preacuerdo” con el FMI fundado en una “carta de intención” con el organismo. Parte de ese preacuerdo se comenzará a definir en la misión del Ministerio de Economía y del Banco Central que viajará este sábado a Washington en una visita clave. Pero esa carta no será el acuerdo propiamente dicho.

Será enviado al Congreso entre el 7 y el 12 de diciembre. Contendrá las grandes metas genéricas de convergencia para cinco años: fiscal, monetaria, cambiaria, recaudación, crecimiento, empleo, plazos de gracia y vencimientos futuros a 10 años.

Pero el verdadero Acuerdo de Facilidades Extendidas, si todo marcha viento en popa, como se propone Alberto Fernández, se firmaría en enero de 2022 y contendrá las medidas concretas que la Argentina se comprometerá a tomar. Por eso Massa estima que el Congreso podría aprobarlo recién en febrero próximo.

Señalan que estipularía un sendero descendente de reducción del déficit fiscal financiero de 4,9% en 2022; 3,3% en 2023 y bajar un punto por año hasta alcanzar el equilibrio fiscal.

Las negociaciones con el FMI

Dicen en el Frente de Todos que el acuerdo está avanzado en un 90% pero se negocian tres temas:

*Un esquema de financiamiento del FMI con préstamos financiados para pagar vencimientos que podrían ser parte del saldo del préstamo original de U$S 57.100 millones que no había sido usado por la Argentina, que sólo tomó 44.500 millones. Con eso la Argentina contaría casi 13.000 millones de dólares. El Gobierno había renunciado a hacer uso de ese tramo de deuda de Macri. Todo es parte de una negociación sin definir.

*También negocian una claúsula pari passu que indicará que si el FMI cambia las reglas y condiciones a los países socios por la pandemia hacia unas condiciones más favorables, la Argentina no debería quedar atada al acuerdo y podría acogerse a las nuevas normas más favorables.

*También se negocia si el punto de equilibrio fiscal será en 2024 o 2025. “Son detalles que se están negociando”, señalan.

El propósito del Gobierno es un crecimiento del PBI de 10% en 2021 y 6% en 2022, más allá de que la pauta de crecimiento prevista en el Presupuesto 2022 dice 4%.

La meta fiscal de 2021 era déficit primario de 4,5 y cerrará en 3,5% por el crecimiento de la recaudación por exportaciones tras el aumento de los precios internacionales. El punto débil que el Gobierno no acierta a controlar sigue siendo la inflación y la falta de dólares, que genera desconfianza.

En el Gobierno confían también en poder hacer uso del Fondo de Resiliencia de podrían formar países como Francia, Rusia, China y Arabia que no usaron los Derechos Especiales de Giro (DEGs) y podrían ponerlos a disposición de los países en emergencia. “Sería bueno que haya un aporte para los países más necesitados como la Argentina”, señalan en la Casa Rosada.

No habrá préstamos bilaterales, aseguran. De Rusia vendrá una misión empresarial para inversiones en sectores competitivos pero no habrá dinero fresco, aseguran en la Casa Rosada para desestimar versiones recientes.

Se habló de
s