La propuesta presentada por Martín Guzmán establece que el déficit fiscal en 2022 será de 2.5 del Producto Bruto Interno (PIB). El staff del FMI convalidó ese porcentaje de déficit, pero ahora discuten de qué manera llegará el Gobierno argentino a esa reducción del gasto para cumplir con el primer tramo del sendero fiscal.
La postura del Gobierno y las presiones del kirchnerismo
La respuesta del Gobierno a la exigencia del FMI se produce en momentos de extrema tensión en la relación de la Casa Rosada con el kirchenrismo en el Congreso, que rechaza ese nivel de aumentos y propone a través del secretario de Energia, Darío Martínez, que responde directamente a la vicepresidenta Cristina Kirchner, un aumento promedio de tarifas para este 2022 del orden del 20 %, el porcentaje que justamente se oficializó este miércoles en el Boletín Oficial.
En declaraciones periodísticas, Martínez confirmó este miércoles que "el incremento promedio para los residenciales va a ser del orden del 20 por ciento" y aseveró: "Nuestro gobierno ha tomado la decisión de que las tarifas tienen que evolucionar por debajo de los salarios, lo importante es recuperar los salarios de los argentinos".
Martínez intentó despegar el anuncio de las negociaciones que lleva adelante Guzmán con el staff técnico del FMI: "Este aumento es producto de la Audiencia Pública y del del trabajo que hizo ENARGAS a cargo de Federico Bernal. Lo que buscamos es que vuelva a crecer el porcentaje que pueda destinar un usuario a comprar bienes y servicios, ya que eso reactiva la economía y moviliza el mercado interno", señaló.