En esa línea, continuó que no se trata de "un fenómeno aislado" y evaluó que se trata de "un ataque al corazón productivo nacional". "La caída es transversal: golpea al transporte, la industria, el comercio y, muy especialmente, a la construcción, que ha perdido más del 16% de sus trabajadores registrados", observó.
En cuanto a las pequeñas empresas, sostuvo que los "datos matan al relato". Al respecto, agregó que "cierran las PyMES, pero las que más despiden son las grandes compañías". "El 70% de los trabajadores expulsados provienen de las empresas más grandes. Las leyes laborales no son el problema; el problema es el desplome del consumo interno, los salarios pulverizados y la falta de crédito. Como la historia nos ha enseñado: cuando la economía no funciona, el primer ajuste lo paga el pueblo trabajador", planteó.
Respecto al futuro del país bajo la conducción de la actual gestión, analizó que "buscan consolidar un modelo de precarización donde los trabajadores seguirán retrocediendo: menos derechos, más horas de trabajo, salarios más bajos".
Las propuestas del peronismo
En contraposición, desde el peronismo plantearon que "no nos oponemos a una reforma, nos oponemos a la precarización laboral disfrazada de reforma" y marcó su posición basada en lo que, subrayó, como la "recuperación del salario". "Sin ingresos dignos no hay consumo, y sin consumo las empresas quiebran. La recomposición salarial es el motor de la reconstrucción", analizó sobre ese virtual escenario.
"Reducción de la jornada laboral y soberanía del tiempo: para que el trabajador recupere libertad y pueda administrar mejor el tiempo de trabajo, cumpliendo sus obligaciones de manera más eficaz. Para poder conciliar el tiempo de trabajo con la vida familiar y personal. Para contribuir con la creación de nuevos trabajos formales", se diferenciaron del oficialismo.
También pidieron llevar adelante "reformas para reconocer derechos y actualizar regímenes laborales" y propusieron "integrar las nuevas tecnologías y plataformas, pero con protección real; garantizar la desconexión digital; ampliar las licencias parentales y cubrir a monotributistas; prevenir accidentes laborales y trastornos de salud mental; y efectivizar la siempre postergada participación en las ganancias de los trabajadores".
Al recuperar postulados de Juan Domingo Perón y Eva Perón, indicaron que "apostamos a una modernización que no signifique precarizar, sino vivir mejor". "La productividad no se logra con trabajadores atemorizados de ser despedidos, sino con trabajadores formados, protegidos y con capacidad de planificar su vida", complementaron.
Y finalizaron: "Desde el Partido Justicialista reafirmamos: queremos un Estado que marque el rumbo y no legalice abusos. No seremos el laboratorio de precarización del FMI; seremos un ejemplo de trabajo digno y producción para el siglo XXI".