Tal como había anticipado semanas atrás A24.com, la nueva gira europea será más acotada que lo inicialmente programado ya que no viajaría a España, como tampoco a Portugal ni a Rusia, como se había previsto en principio. Solo se concentrará en reuniones bilaterales con los presidentes y jefes de Gobierno de Francia e Italia, y finalizará con una audiencia oficial con el Papa.
El 11 llegará a Roma, donde el Presidente mantendrá una reunión con su par Sergio Mattarella, antes de reunirse con el Papa Francisco, en la que será la segunda audiencia formal con el sumo pontífice argentino desde que Fernández asumió en el Gobierno en diciembre de 2019, y de la que se espera un nuevo apoyo en las negociaciones por la deuda que plantea Argentina, esta vez ante el FMI y el Club de París.
El 12 la comitiva -con Fernández a la cabeza- llegará a París, donde el Presidente se reunirá con su par francés, Emmanuel Macron.
La gira solo se suspendería si entre jueves y viernes cambiara la situación sanitaria en el país, pero en el Gobierno consideran que al ritmo de contagios de coronavirus en los últimos días se amesetó con una tendencia a la baja, por lo que por el momento sigue en pie, con una comitiva más chica de lo previsto.
La Casa Rosada esperaba poder concretar la visita a Rusia para una reunión una bilateral entre Alberto y Vladimir Putin como cierre de oro de una gira que llevará al presidente a confirmar las negociaciones semanas atrás encaró el ministro Guzmán. Pero esta vez no podrá ser.
La gira europea le permitirá a Alberto Fernández retomar la agenda internacional en un intento por salir del atolladero político que se desató con la guerra judicial por la suspensión de las clases presenciales con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
Esta gira será una continuidad de la realizada por Alberto en febrero de 2020 que incluyó estos mismos países y un encuentro con el Papa Francisco en el Vaticano.
Alberto ahora buscará apoyo para postergar los pagos que vencen este año con el Club de París, al menos hasta cerrar un nuevo acuerdo con el Fondo. El viaje busca además atraer inversiones, y mostrar a un presidente dialoguista y abierto a la agenda internacional, para despegarse de las acusaciones de la oposición de promover el aislacionismo y un acercamiento al régimen venezolano.
Alberto llevará a Europa el mismo discurso que ensayó esta semana en la Cumbre Iberoamericana de presidentes que se desarrolló de manera virtual: ratificó la estrategia de acuerdos multilaterales, pedirá ayuda financiera para países de ingresos medios para financiar la pandemia.
El gobierno también baraja la posibilidad de negociar el acceso a las vacunas Covax que Francia y España decidieron donar a los países que más lo necesiten. "No es seguro pero vamos hacer el intento", reconocieron fuentes diplomáticas.
Creen que la última gira de Martín Guzmán por Europa fue exitosa, ya que el ministro habría avanzado en la posibilidad de que el pago de los USD 2.400 millones que vencen con el Club de París se postergue hasta cerrar con el FMI.
Sin embargo, ahora llegan con la presión interna del kirchnerismo sobre la cabeza el ministro que tiene que encarar las negociaciones.